VatiLeaks: la Justicia condenó al mayordomo y el Papa lo perdona

VatiLeaks: la Justicia condenó al mayordomo y el Papa lo perdona
Paolo Gabriele fue sentenciado a 18 meses de cárcel por robar documentos secretos. Dijo que lo hizo “por amor a la Iglesia”. Benedicto XVI indultará a su funcionario.

El “cuervo” recibió su castigo. Paolo Gabriele, el ex mayordomo infiel del Papa que filtró documentos secretos del Vaticano, fue condenado ayer a 18 meses de prisión por el robo agravado de documentos reservados de Benedicto XVI. “Siento de mí la fuerte convicción de haber actuado por exclusivo amor, diría visceral, por la Iglesia de Cristo y su jefe visible. Lo debo repetir: no me siento un ladrón”, fue lo último que declaró “Paoletto” antes de que el tribunal dictara una sentencia con varios atenuantes.

Tras conocerse el fallo, el vocero papal, Federico Lombardi, anticipó que es probable que el Sumo Pontífice perdone y exonere a Gabriele. “La posibilidad de la concesión del perdón es muy concreta y muy verosímil”, afirmó Lombardi, y agregó que en las próximas horas el Papa recibirá la sentencia para estudiarla y tomar una decisión. Como soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano, Benedicto XVI puede ejercer su prerrogativa de perdonar al protagonista del “VatiLeaks”.

Al ser una condena menor a dos años, el ex mayordomo podría evitar ir a la cárcel. Por lo pronto, seguirá en arresto domiciliario en su casa en el Vaticano. El tribunal, integrado por tres jueces laicos, echó mano a una normativa de Pablo VI de 1969 para reducir la pena original de tres años a la mitad e imponerle a Gabriele el pago de los costos del juicio.

Los atenuantes fueron sus limpios antecedentes penales, los servicios prestados a la Santa Sede, su arrepentimiento y “el convencimiento subjetivo, aunque erróneo, indicado por el imputado como la causa de su conducta y el ser consciente de haber traicionado la confianza del Santo Padre”. Los magistrados consideraron que el acusado actuó equivocadamente, pero de buena fe. Vestido con traje gris, camisa blanca y corbata azul oscuro, Gabriele escuchó la resolución judicial de manera impasible. Su abogada, Cristiana Arru, aseguró que su cliente no tiene intención de apelar la sentencia y que está “listo para afrontar las consecuencias” de la pena.

En su intervención, el fiscal acusador recordó que Gabriele confesó en un interrogatorio haber actuado como un “infiltrado del Espíritu Santo” para darle un “shock” a la Iglesia, donde veía “mal, corrupción y desconcierto”. El ex mayordomo entregó al periodista Gianluigi Nuzzi documentos reservados que fueron publicados en su best-seller Su Santidad, las cartas reservadas de Benedicto XVI, y que desnudaron feroces disputas internas en la jerarquía eclesiástica. Según Paoletto, el Papa es una persona “manipulable” que necesita abrir los ojos y estar atento a las intrigas palaciegas.

Paoletto se declaró inocente de la acusación de robo con agravante de archivos secretos, pero “culpable de haber “traicionado la confianza” puesta en él por Benedicto XVI. En los días previos al juicio, los gendarmes que custodian a Gabriele en su arresto domiciliario contaron que el ex mayordomo tenía en su casa más de mil documentos íntimos del Sumo Pontífice, algunos de ellos marcados con la inscripción “para destruir”.

Con el juicio a Gabriele no concluye el escándalo de robo y filtración de documentos conocido como “VatiLeaks”, ya que en fechas aún por definir comenzará el proceso judicial contra Claudio Sciarpelletti, un informático acusado de encubrir al ex mayordomo. La prueba que compromete a Sciarpelleti, y que podría valerle hasta un año de cárcel, es un sobre con información clasificada que recibió de Paoletto.

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