Varones y mujeres al volante

Por Osvaldo Pepe

Que el tránsito es un serio dolor de cabeza para los argentinos, con un altísimo costo en vidas humanas , ya lo sabemos y muchas veces abordamos el tema en esta columna.

La novedad que tenemos en la edición de hoy es un estudio realizado por investigadores del Conicet y de la Universidad Nacional de Mar del Plata (Al volante ellos son más riesgosos y ellas, distraídas), que se adentra en el comportamiento de los conductores , a partir de un perfil en base al género.

Las conclusiones pueden parecer arbitrarias y hasta polémicas: los hombres son riesgosos y agresivos y las mujeres ansiosas y distraídas . Aquello que ha estereotipado el lugar común y las habladurías populares, recibe ahora la bendición de la mirada científica.

En su obra “El corazón del hombre” Erich Fromm sostiene que la forma de violencia más normal y no patológica es la que denomina “violencia juguetona o lúdica” , o sea aquella que se ejercita para ostentar destreza, no para destruir y que no es motivada por el odio ni por un impulso destructor. Es decir, aquella violencia cuya “finalidad no es matar aun cuando el resultado sea la muerte” . El psicoanalista y filósofo de origen judeoalemán no escribió esto pensando en las temerarias actitudes de los conductores , pero viene como anillo al dedo para aquellos que al volante desatan terribles tragedias viales sin que haya sido ésa su intención. Sobran los ejemplos.

Suele haber un doble estándar en la conducta de toda persona, una tensión entre su comportamiento como ciudadano y su carácter de individuo privado , por así decirlo. En un caso le cabe la observación de la ley y en el otro el raciocinio y la capacidad de saber ponerse en el lugar del otro.

Casi todos somos a la vez automovilistas, choferes o ciclistas, pero también peatones. Sin embargo, tenemos una tendencia a despreciar al otro según el lugar y las circunstancias en que estemos . Esta necesidad de modificar ese patrón de comportamiento la aporta un dato de la Agencia Nacional de Seguridad Vial: más de 300 chicos pierden la vida cada año a causa del tránsito, es decir, de nosotros mismos.

Estamos matando el futuro , sin distinción de género.

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