La intervención de los jueces Guillermo Müller y Margarita Pfister en tribunales de revisión de medida de coerción fueron muchas en los seis años que lleva en vigencia el Código Procesal Penal del Chubut.
A pesar de su peligrosidad, los acusados de homicidio solo tenían arresto domiciliario.
El mismo tribunal que le otorgó el arresto domiciliario a Ricardo Pablo Olmos -el imputado por el homicidio del empleado bancario Sebastián Fernández y que se encuentra prófugo-, también le otorgó el arresto domiciliario al menor J.E.A. (17) que está imputado en la misma causa. Ello ocurrió el 10 de noviembre del año pasado durante una revisión de medida de coerción. En tanto el juicio por ese crimen comenzará el lunes con los acusados que no se fugaron, entre quienes se encuentra Oscar Alfredo Rojas (19).
La intervención de los jueces Guillermo Müller y Margarita Pfister en tribunales de revisión de medida de coerción fueron muchas en los seis años que lleva en vigencia el Código Procesal Penal del Chubut, aunque la más recordadas serán las que tuvieron respecto a los beneficios obtenidos por los imputados en la causa que investiga el homicidio del empleado bancario Sebastián Fernández, cuyo juicio comenzará el lunes con los dos imputados que no se fugaron. En tanto que el tribunal que los juzgará estará a cargo de Mariano Nicosia, Alejandro Soñis e Ivana González.
DETENCION ILEGAL
El 19 de mayo del año pasado los jueces Guillermo Müller y Margarita Pfister declararon ilegal la detención de Juan Sebastián “Poco” Díaz, quien había sido sindicado como el autor del disparo que le causó graves heridas a Nadia Lucero, en la madrugada del 8 de mayo.
La víctima, desde su lugar de internación, logró escribir en un papel una frase de cuatro palabras que fue cuestionada por la defensa y en la cual se identificaba al autor del disparo. En ese escrito se podía leer: “tengo poco sed puto o tengo sed poco puto”. Sin dudas, en ese estado, la víctima informaba que tenía sed e insultaba al autor del hecho, a quien se lo apoda “Poco”.
De todas formas, con la declaración de ilegalidad de la detención, el imputado fue beneficiado con la libertad y continuó sometido a proceso.
14 PUÑALADAS A UN KIOSQUERO
En la liberación de Daniel Talma (18) y David Emanuel Arredondo (19), imputados por el violento robo que sufrió el kiosquero Eladio Torrealba, ocurrido el 19 de marzo de 2010 y el cual la víctima recibió 14 puñaladas, también tuvo intervención el juez Müller.
En esa ocasión integró el tribunal de revisión con la juez penal Mariel Suárez, quienes el 21 de mayo de ese año favorecieron a los imputados con la plena libertad porque entendieron que tanto a la Fiscalía como a la defensa se les había pasado el plazo para revisar la medida de coerción.
Por otra parte, Müller y Pfister no sólo dejaron en libertad a imputados por homicidio, sino que también lo hicieron con sospechosos involucrados en delitos contra la propiedad, tal el caso que ocurrió el 30 de julio de 2010 con la situación de Franco Abadíe (24) y Julio González (19), a quienes el juez Américo Juárez les había dictado la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar por “robo agravado cometido en lugar poblado y en banda, en grado de tentativa”, en una rotisería del barrio José Fuchs.
NAHUELMIR TAMBIEN LE DEBE LA LIBERTAD
El policía Orlando Nahuelmir, quien finalmente fue condenado por haber abusado y embarazado a su hijastra adolescente, le debe la libertad a los jueces Müller y Suárez, quienes se la otorgaron el 2 de setiembre de 2010 luego de un empate entre la juez y su par, José Rago, en el marco de la revisión que debieron efectuar sobre la prisión preventiva del depravado. Gracias a ese beneficio que le otorgaron durante el proceso, tras haber sido condenado Nahuelmir siguió en libertad y en esa condición continuará hasta que el fallo condenatorio quede libre.
En tanto que el 15 de setiembre del corriente, el beneficiado con el arresto domiciliario fue el imputado por el homicidio del trabajador petrolero Alejandro Jorge López, quien fue asesinado el 12 de junio en Km 5 cuando fue a exigirles a unos sujetos que no le suministrasen más drogas a su hija.
Por ese hecho fue imputado el menor M.W. (17), a quien la juez Mariel Suárez mantuvo con prisión preventiva durante casi 40 días y luego le morigeró la medida de coerción. Esa decisión fue impugnada y entonces Müller, junto al juez Amárico Juárez, confirmaron la aplicación del beneficio que aún sigue gozando el imputado.
El último involucrado en un homicidio que recuperó la libertad por resolución del juez Müller fue Walter Mansilla, quien participó de la balacera en la que resultó asesinado Damián Calleia. Ello ocurrió en la audiencia que se realizó el 12 de octubre en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia. En tanto por el hecho sigue preso, Matías Gallardo.
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