Varias obras en la ciudad aún brillan por su ausencia

Varias obras en la ciudad aún brillan por su ausencia
Numerosas promesas y ambiciosos proyectos que, por diferentes motivos, finalmente no se concretaron formaron parte de los discursos de los últimos jefes de gobierno porteños, con vistas a los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Desde la peatonalización de las calles aledañas a la Plaza de Mayo hasta la ubicación de ascensores en el Obelisco fueron parte de esas iniciativas inconclusas.

En junio de 2006, tras asumir por la destitución del entonces jefe de gobierno Aníbal Ibarra, Jorge Telerman propuso una batería de acciones que pretendía estrenar en 2010. Si bien tenía por delante 18 meses de mandato, aspiraba a ser elegido jefe de gobierno por los porteños en 2007. Telerman, que entonces divisaba a cuatro años de distancia los festejos por el Bicentenario, promovió en junio de 2006 la construcción de la autopista ribereña, la peatonalización de los alrededores de la Plaza de Mayo y la extensión a toda la Capital de la conexión a Internet Wi-Fi en forma gratuita.

El entonces jefe de gobierno pretendía, además, mudar todas las dependencias del Poder Ejecutivo de la ciudad a un centro cívico que planificaba construir en el barrio de Barracas. También había prometido Telerman remozar y peatonalizar la Plaza de Mayo, anhelo que impulsó con fuerza y que, finalmente, no prosperó.

Sí, en cambio, se concretó el cierre de la calle Balcarce, frente a la Casa Rosada, aunque esa decisión corrió por parte del gobierno nacional.

"Es cierto que estos proyectos anunciados finalmente no se pudieron cristalizar. Y esto ocurre por el salvajismo y la incultura que identifica a la dirigencia política de la Argentina. Estamos acostumbrados a negar a los antecesores, a desconocerlos", dijo Telerman a LA NACION. Y agregó: "Por ejemplo, desde que Mauricio Macri asumió en el gobierno, ni él ni sus funcionarios me llamaron para consultarme sobre cuestiones de la ciudad y seguir adelante con proyectos importantes para el distrito".

En julio de 2008, Macri anunció la peatonalización de dos cuadras de la calle Bouchard y de una de Sarmiento situadas en el entorno del Palacio de Correos, que serían transformadas por una ley aprobada en esa fecha en la Legislatura porteña.

El 11 de diciembre de 2008, la entonces vicejefa de gobierno y actual diputada nacional por Pro Gabriela Michetti afirmó que se extendería por los barrios un planetario móvil y se demarcarían senderos históricos. Además, se iba a construir la Goleta del Bicentenario, para que los chicos de las escuelas porteñas hicieran un viaje de bautismo. Consultado el Ministerio de Cultura porteño, se indicó a LA NACION que el proyecto de senderos históricos no cumplió con los plazos previstos pero que se concretaría durante este año; en tanto, aún está en construcción la Goleta del Bicentenario, aunque no se ha llegado a tiempo para la fecha de los festejos. ¿Y el planetario móvil? Se realizó sólo durante un mes, el año pasado.

Hubo otra iniciativa llamativa que no se cristalizó: el año pasado, una idea de un arquitecto proyectaba llevar adelante lo que se denominó El Ojo del Bicentenario. ¿De qué se trataba? De que el Obelisco fuese convertido en una instalación conceptual con ascensores, escaleras y plataformas que ofrecerían vistas únicas de toda la ciudad. En el Ministerio de Cultura porteño indicaron que era "inviable" la iniciativa y que por eso no se concretó.

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