La falta de combustible se empezó a sentir con fuerza en las expendedoras de la ciudad. La planta local de YPF fue bloqueada y las agencias de esa firma quedaron desabastecidas, mientras que en otras resolvieron limitar las ventas a $100 por vehículo.
Las expendedoras que primero sintieron el impacto fueron las YPF. A media tarde no había ninguna terminal de esa firma que proveyera naftas. Lo propio ocurrió en algunas agencias Shell y Esso, en tanto que en las Petrobrás dispusieron restringir las cargas y despachar hasta cien pesos por vehículos.
Como consecuencia de esa situación, en los comercios del rubro cuyos surtidores subsisten a la malaria casi generalizada se formaron largas filas desde el anochecer. El gran interrogante es si habrá margen para resistir hasta mañana, día que -en principio- marcará el fin de la protesta.
Concentración en la planta de YPF
En Junín, el núcleo central de la manifestación se trasladó hasta la planta de YPF, ubicada en el cruce de las rutas 7 y 188.
La concentración había arrancado con cierta tibieza el martes, pero ayer se juntaron más de cincuenta camioneros para impedir el ingreso y egreso de transportes. Apostados en la puerta misma del complejo petrolero, y en forma pacífica, los integrantes de la protesta vigilaron las acciones durante todo el día. Durante la noche y la madrugada hubo guardias rotativas.
Miguel Gauna, secretario general del Sindicato de Choferes de Camiones a nivel local, dijo que no temen ser desalojados ni que la sociedad se les vuelva en contra ante el faltante de un elemento sustancial para la movilización vehicular.
Frente a DEMOCRACIA, el dirigente señaló que el gremio había acatado la conciliación obligatoria, pero “las bases no estaban conformes con lo que se había planteado desde el Ministerio de Trabajo y las cámaras empresarias. Entonces se realizaron asambleas y se determinó por pedido de los trabajadores la realización del paro y bloqueo por 72 horas que terminaría el viernes (por mañana) a las 11”.
“No creo que nos quieran correr”
Pese a los enfrentamientos entre personal de Gendarmería y manifestantes de algunas refinerías del país, Gauna se mostró confiado en que no ocurra lo mismo en esta ciudad. “Aunque se dice que quieren apañar a los dueños de transporte para que presenten los camiones en esta planta y en las de otras compañías, no creo que eso suceda. ¿Por qué? Porque Gendarmería los va a proteger un día o dos y nosotros estamos conviviendo todo el año con los transportistas, así que no creo que éstos vayan a romper esta medida. Incluso, muchos de ellos han declarado que es una medida justa”, afirmó.
El sindicalista admitió, sí, que “las fuerzas policiales han venido a interiorizarse de los motivos del paro, pero no recibimos quejas ni advertencias”, y agregó que a cada momento se está comunicando con el secretario general de los camioneros a nivel nacional, Walter Anchaval.
“La falta de nafta se va a agravar”
Gauna reconoció que para él, “la falta de combustible se va a agravar”. En ese marco, dijo que no teme un levantamiento popular contra quienes están llevando adelante el reclamo.
“Muchos gremios se han manifestado. Es cierto que quizás no tienen la repercusión ni el peso de Camioneros, pero nosotros hemos apoyado el paro de los judiciales, de los maestros, que también tienen reclamos justos. Así que no creo que recibamos el repudio de nadie”, opinó.
Sobre las declaraciones del vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, que conminó a los operarios del sector a cumplir la ley de abastecimiento, el titular del gremio sostuvo que “hace falta abastecer tantas cosas, las escuelas, los hospitales, la seguridad…”.
“El Gobierno tiene todas las armas para que esto llegue a un buen final. Depende de ellos”, expresó Gauna.

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