Variantes de la antidemocracia

Daniel Muchnik, Periodista.

Tratar de imponer la democracia a través de una guerra, los fundamentalismos religiosos, el neoliberalismo y el populismo (en todas sus formas) son, entre otros, los grandes peligros contemporáneos que atentan contra el presente, el futuro y la sobrevivencia, asegura uno de los principales intelectuales de la actualidad, Tzvetan Todorov.

Nacido en Bulgaria en 1939, universitario a los 22 años, crítico severo del sistema comunista, logró radicarse en París de inmediato, donde sigue viviendo, ha escrito en francés toda su vastísima obra y sigue ejerciendo la docencia universitaria.Todorov ha reflexionado sobre todos los temas que importan. Es lingüista, propulsor del estructuralismo, experto en arte, historiador, especialista en las problemáticas del siglo XX, politólogo, humanista. Tiene algo así como 40 grandes obras escritas, surgidas de su mente reflexiva y de su pluma. Para mi gusto, su trabajo “Frente al Límite”, es el más importante abordaje al estudio de las reacciones de los hombres ante la acechanza de la muerte posible, en distintas circunstancias, ante enfermedades, persecuciones, víctimas de sistemas dictatoriales de cualquier naturaleza o como prisioneros en los campos de concentración nazis o en los gulags soviéticos.

En su última elaboración (2012), titulada “Los enemigos de la democracia” (editorial Galaxia Gutenberg), Todorov juzga las consecuencias del “derecho de injerencia” en cualquier país en “defensa de la democracia”. La guerra contra Irak, por ejemplo, con el pretexto de destruir “armas de destrucción masiva” que nunca fueron encontradas. El presidente George Bush, antes de la invasión que terminó con Hussein, aprobó un documento donde se indica que el Gobierno estadounidense afirma tener la “misión” de imponer la “libertad, la democracia y la libre empresa” en cualquier parte del mundo, si es necesario por la fuerza. Si Washington resulta vencedor, cambiará para mejor el destino de los hombres. Estados Unidos está orgulloso de su responsabilidad de liderar esa importante misión.

Todorov señala que ese principio es muy peligroso porque suponiendo que supiéramos qué es el bien, tendríamos que declarar la guerra a todos los que no comparten el mismo ideal, y éstos pueden ser muchos. Se pregunta: ¿Basta con decir “libertad” para que nos pongamos todos de acuerdo? ¿No se sabe acaso, que los tiranos del pasado solían apelar a la libertad? ¿Qué tiene que ver la “libre empresa” con los valores universales? ¿Hay que hacer la guerra a todos los países con economías estatales?

La ocupación de Irak empezó en 2003 y se convirtió en la guerra más larga de la historia norteamericana. Hubo 4.500 muertos estadounidenses y casi medio millón de muertos del país invadido. La tortura no fue una infracción de la norma clásica, sino que es la norma en sí, la más importante.. Y se aceptaron trece formas de tortura distintas. La idea de la guerra preventiva, que se apoya en la mera presunción de una posible agresión por parte de un país extranjero ha hecho su aparición sin vueltas en el discurso oficial de los países democráticos.

La ocupación de Afganistán por parte del ejército norteamericano y sus aliados fue derivación de los atentados del 11 de septiembre de 2001 que llevaron a cabo terroristas afincados en ese país. Todorov considera que ese objetivo se considera en la lógica del mesianismo político. Los ocupantes por el sólo hecho de ser ocupantes son atacados, en un territorio que desconocen, por el sólo hecho de ser ocupantes. Y la presencia militar no es sólo ineficaz sino perjudicial para la seguridad de los occidentales. El empleo de la fuerza, en cualquier forma ya está justificado por las potencias mundiales. Hay un retroceso de la ley.

Todorov explica el ascenso actual de los populismos, que adquieren distintas formas en Latinoamérica que en Europa.Aquellos que gobiernan a través de la “la voz y el reclamo del pueblo”. En Europa se ha manifestado en Francia, en Holanda, en Dinamarca, en Suiza, en Hungría a través de un discurso contra el extranjero y en agresión verbal y física al musulmán. Los partidos populistas vienen posicionándose muy bien en distintas elecciones y han creado la “Alianza de Movimientos Nacionales Europeos”.

Lo que une a los distintos populismos es que les resulta indispensable la agresión al “otro”, al que tiene otra “identidad”. Los dos necesitan de un adversario, de un enemigo imaginario, de lo contrario no tendría razón de ser su existencia. Cosas veredes....

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