El director de la ex Ciccone firmó un acta para dejar asentada su visita a Carlos Rívolo, luego de esperarlo durante media hora. El fiscal federal instruye una causa por “negociaciones incompatibles con la función pública y lavado de dinero”.
Vanderbroele, quien fue señalado por su ex mujer como testaferro del vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, intentó hablar con Rívolo. Y luego de esperarlo durante media hora, firmó un acta para dejar asentada su visita y mostrar que quería ponerse a disposición del fiscal.
Consultado por Clarín, el director de la ex Ciccone dijo: “No voy a hacer declaraciones”.
Luego se marchó junto a su abogado hacia la terminal de ómnibus de Retiro para tomar un taxi y retirarse de los Tribunales.
Rívolo lleva adelante la investigación por “negociaciones incompatibles con la función pública y lavado de dinero” que podría complicar al propio vicepresidente de la Nación.
Hoy, Vandenbroele publicó una solicitada donde niega ser “testaferro” del vicepresidente y aclara que “no fui, ni soy amigo ni conocido” del actual titular del Senado nacional.


Comentá la nota