Vandalismo, peleas y detenidos para una triste “yuteada”

El “faltazo” escolar largamente promocionado por Facebook terminó ayer con lamentables incidentes en la plaza Independencia. Síntomas de una juventud desorientada.

Lo que algunos imaginaron sería una travesura estudiantil más, terminó convirtiéndose en un lamentable espectáculo, donde el desenfreno, el vandalismo, las peleas y el alcohol tuvieron gran protagonismo.

Por segunda vez en la semana, aunque ayer en un número considerablemente mayor que el jueves, cientos de alumnos secundarios tucumanos faltaron a clase e invadieron la plaza Independencia, plegándose a la promocionada "yuteada" colectiva convocada a través de la red social Facebook.

Desde temprano, vestidos con sus uniformes y guardapolvos, los adolescentes fueron poblando de a poco el paseo público, que en horas del mediodía ya estaba convertido en un hervidero. Se calcula que al menos dos mil estudiantes, en su mayoría de colegios públicos y privados de la Capital, se sumaron a la reprochable "rateada", que obligó a las autoridades a montar un dispositivo de seguridad especial. Esto no alcanzó para evitar que se produzcan desmanes, actos vandálicos y enfrentamientos entre bandos de distintos establecimientos. La descontrolada marea juvenil dejó sus huellas en la plaza Independencia con pintadas en sus bancos, la ruptura de baldosas y el destrozo de plantas, además de una inusual cantidad de residuos en cada rincón.

La policía, que por momentos se vio desbordada, secuestró una importante cantidad de botellas con bebidas alcohólicas y debió utilizar gases lacrimógenos para dispersar a los participantes de violentas trifulcas, como consecuencia de lo cual se produjeron corridas en las calles que rodean a la plaza Independencia. Los enfrentamientos dejaron como saldo algunos heridos, quienes fueron atendidos por personal médico en una ambulancia dispuesta por las autoridades, y al menos siete adolescentes detenidos, quienes fueron puestos a disposición de sus padres.

La "yuteada" de ayer, al igual que la del pasado jueves, de la que participaron aproximadamente unos 500 chicos, no tuvo consignas puntuales.

"Venimos para pasarla bien, para ver chicas y molestar un rato", fue la explicación que Martín, un alumno de un establecimiento céntrico, brindó a EL SIGLO respecto a su presencia en la Plaza.

La convocatoria al "faltazo" colectivo, realizada a través de Facebook, cadenas de e-mail y mensajes de texto, se había realizado desde hace varias semanas, luego de una iniciativa similar adoptada por alumnos mendocinos, que luego fue replicada en distintas provincias. A pesar de que las autoridades, al igual que la mayoría de los padres (por no decir todos) estaban al tanto de la promocionada "travesura", los chicos se salieron con la suya.

"Mi papá sabe que venía para acá, yo le avisé hace varios días, y lo que sí me pidió es que no tome ni pelee con nadie", relató Florencia, otra de las chicas que participó de la "movida".

Los lamentables incidentes protagonizados ayer por estos chicos tucumanos reflejan síntomas de una juventud desorientada y que no conoce límites que la ayuden a discernir entre lo que está bien y lo que está mal. Por último, cabe preguntarse ¿Y los padres, dónde están?.

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