NEUQUÉN (AN)- "Vamos a lamentar más víctimas porque esta gente no tuvo el castigo que se merece. Éste es el mensaje que la Justicia le da al ladrón, al asesino: vayan, roben, maten, que acá no pasa nada".
Una de las razones por las cuales el juicio terminó de esa manera fueron las amenazas a los testigos. El caso más emblemático fue el de un joven al cual le secuestraron durante unas horas a los hermanos, de 5 y 3 años.
Marisa reiteró su convicción de que los imputados son culpables. "Ver salir a uno de ellos por la puerta como si nada fue lo más doloroso desde que mataron a mi hijo".
Al acto, que se realizó a las 18 frente al Monumento, asistieron familiares de otras víctimas. A esa hora circulaba una gran cantidad de gente por la avenida que no se detuvo a solidarizarse. "Somos pocos pero no importa, cada uno es dueño de hacer lo que le parezca", dijo Mary Mella, tía de las chicas asesinadas en el primer triple crimen de Cipolletti e incansable acompañante de todas las víctimas de la región.
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