El secretario de Derechos Humanos afronta una demanda penal por acoso sexual y abuso de poder. La denuncia fue presentada por una exbecada que trabajaba en esa dependencia.
Ayer, en un diálogo telefónico con NORTE, el funcionario lamentó los alcances del escándalo que ganó los medios el viernes, cuando se conoció la denuncia de una exempleada de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, quien lo acusó por acoso sexual y abuso de poder. En la denuncia, que fue realizada el 21 de diciembre pasado ante la Fiscalía Penal 11 de Resistencia, también está involucrado uno de los colaboradores más cercanos de Valenzuela.
Según la mujer, hace tiempo padecía episodios de acoso, pero, por miedo a perder el trabajo, no los denunciaba. La joven de 22 años, domiciliada en Barranqueras, era becada del Estado, la forma contractual más precarizada e inestable del sector público provincial.
“No van a borrar mis convicciones”
“No van a borrar con esto mis convicciones de 37 años de militancia. Tanto tiempo no se puede tirar a la basura. Por eso estoy esperando que me llame el juez para dar mis argumentos. Es una patraña todo esto y, cuando se termine, voy a dar nombres de quienes están atrás”, tiró el funcionario. Afirmó luego que “fabularon este tipo de cosas para que la Dirección de la Mujer no dependa de la Secretaría de Derechos Humanos”, tal era la decisión de la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Bogado.
Fue más allá y aseguró que se trata de una maniobra que pone en juego “una política de derechos humanos que es modelo en el país”. “Tendrían que haber medido las consecuencias”, enfatizó. Así también consideró “muy bajo” que utilicen “estas herramientas para que la dirección no pase a depender de la secretaría”.
En otro punto, Valenzuela contó que “la mujer era golpeada por su esposo”, y fue él quien consiguió su traslado a la entonces subsecretaría, donde le ofreció un puesto de trabajo. En tanto, lamentó que esta situación impacta de lleno en su imagen y también en la gestión que lleva al frente de la ahora Secretaría de Derechos Humanos. “En estos años hemos colocado al Chaco en los primeros planos del país. Por eso, en realidad con esto perjudican al gobierno no a Valenzuela”, lamentó, y concluyó: “No voy a renunciar porque no soy culpable”.
Aportes para gastos corrientes
En otro orden, el funcionario se refirió a otra denuncia contenida en la demanda penal realizada por la extrabajadora. Allí, la mujer aseguraba que el titular de la dependencia “exigía 50 pesos mensuales a los becados y 100 pesos mensuales a las personas contratadas”, bajo amenaza de dejarlos cesantes si no realizaban esos aportes.
“Por reglamento, los afiliados al partido que trabajamos en la secretaría debemos hacer este aporte para cubrir los gastos corrientes hasta que sea asignado un presupuesto. Si eso es corrupción, que me juzguen y que investiguen qué hago con esa plata. Pero está todo justificado, la utilizamos para comprar insumos y pagar algunos servicios. Solamente aportan los que tienen un sueldo superior a los 1600 pesos”, explicó.
Dijo luego: “Puedo mostrar mi patrimonio; vivo en una casita de barrio. Son muy bajos los golpes utilizados por algunas personas, que luego sabrán de qué forma responder”, resaltó finalmente.

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