En Vale, las negociaciones están estancadas

Es porque la empresa no negociará más hasta que el grupo apostado en la puerta de la mina se marche de allí. Podría agravarse el conflicto.
A diez días de iniciado el conflicto en el yacimiento Potasio Río Colorado en el que un importante grupo de malargüinos solicitaba ser incorporado a la mina que explota la empresa brasileña Vale, la situación fue variando pero nunca se solucionó definitivamente.

Lo cierto es que el conflicto puede ahora agravarse ya que la principal subcontratista del emprendimiento, Consorcio Río Colorado, decidió no negociar más hasta que el grupo que sigue apostado a un costado del portón de ingreso al campamento minero, desista de su actitud.

Al respecto, el delegado de la Uocra Malargüe, José Luis Lemos indicó que “lamentablemente no hay más negociaciones. La empresa se levantó de la mesa de diálogo y, además, se caen las altas laborales que se habían logrado la semana pasada entre el municipio, la provincia y la Uocra”.

Lemos agregó que “esto no es un tema gremial y si quieren elecciones, estas se van hacer, pero con los trabajadores activos, no con gente desocupada que todavía no ha entrado a la mina” agregó.

El gremialista insistió en afirmar que este conflicto es “político y tiene nombre y apellido, Jorge Marenco, presidente del Consejo Deliberante, que fue quien llevó la gente a la mina. También, el intendente prometió que iba a colaborar con las personas que tenían antecedentes negativos para limpiárselos y que pudieran ingresar pero hasta ahora nada ha pasado”.

Marenco había manifestado que él no tenía nada que ver con el tema. “Esto ahora es gremial y yo solamente colaboré con los desocupados para que consiguieran empleo”, expresó.

En tanto, desde la UTE CRC, una fuente ligada a la empresa manifestó que en la noche de hoy (por ayer) “estaría subiendo la gente a la mina, tal cual lo pactado con Uocra. Las altas que se caen son las 100 que los desocupados habían logrado en un principio porque no respetaron lo pautado.

Lo cierto es que por estas horas no hay nada resuelto y si bien en el yacimiento las tareas paulatinamente se reanudan, nadie puede asegurar que el conflicto iniciado hace casi un mes en la terminal de ómnibus de Malargüe, luego extendido a la ruta 40 con un corte durante 48 horas, al palacio municipal con desmanes y roturas de mobiliarios y más tarde al corazón del propio yacimiento, tenga un pronto final.

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