Se debe a que el 31 de octubre no está contemplado en el cronograma de la Constitución mendocina. Justo es la fecha de sesiones de la Cámara Baja.
Según la misma Carta Magna, las sesiones extraordinarias arrancan el 1 de noviembre y finalizan el 1 mayo del año siguiente.
El problema con este cronograma es que en el medio queda colgado el 31 de octubre, día que no existe para la Constitución. Por lo tanto, diputados y senadores no pueden sesionar.
Ha pasado en otras ocasiones y este año volvió a ocurrir: el 31 de octubre coincide con el día normal de sesiones de la Cámara de Diputados. Por lo tanto, dado el "vacío" o "la nebulosa legal" existente, no habrá sesión en la Cámara Baja.
La situación obligó a suspender los preparativos habituales este martes. Y no faltó quien bromeara con el caso: "Esto confirma la necesidad de reformar la Constitución de la provincia", dijeron.
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