La usurpación de terrenos genera quejas en el barrio "El Grosellar"

Se trata de una irregularidad que involucra a 4 de las 5 esquinas que desembocan en el ombú del barrio, las cuales fueron alambradas por particulares. La Sociedad de Fomento pretende recuperar esos espacios para el uso público.
El corrimiento de alambrados de viviendas edificadas en inmediaciones del ombú existente en el barrio El Grosellar sigue generando reclamos entre los integrantes de la Sociedad de Fomento del sector que pretenden recuperar para el espacio público terrenos que hace más de dos décadas fueron usurpados por particulares.

Solamente en una de las cinco arterias que desembocan en el mencionado árbol, la entidad vecinal pudo concretar un proyecto vinculado al esparcimiento: el Paseo Alberto Bruzzone.

Al referirse a esa irregularidad, Analía Sassano de Moyano, titular de la entidad vecinal, dijo a este medio que "en la Municipalidad existe un expediente relacionado con el tema; nosotros nos hemos encargado de activarlo; estuvimos en la Defensoría del Pueblo pero el tiempo pasa y no se resuelve nada; es inaceptable que algunos propietarios, si bien no construyeron, se hayan apoderado de una parte de las calles; a raíz de ello pedimos la suspensión de las obras de alumbrado ya que no nos parece justo iluminar con fondos de los vecinos los sectores que fueron usurpados por particulares".

Más adelante cuestionó que algunas inmobiliarias, sin alertar a los posibles compradores, estén ofreciendo a la venta casas que incluyen terrenos que fueron alambrados en forma irregular.

Otro problema

El estado de algunos árboles del barrio también constituye un motivo de preocupación para los vecinos. Hay muchos que son muy altos y que, al encontrarse totalmente secos, cada vez que se produce un temporal, están propensos a caer en la calle y/o sobre los techos de las viviendas del barrio. Aún sin llegar a tanto, es habitual el desprendimiento de ramas lo que también representa un peligro. Acerca de esta cuestión los dirigentes fomentistas pretenden que, para evitar ese riesgo, la Municipalidad, como mínimo, se encargue de cortarlos. Y argumentan que, en caso de que decida sacarlos de la vía pública, cuentan con el ofrecimiento de un vivero de la ciudad de La Plata que se encargaría de donar los ejemplares que hagan falta para mantener la forestación de esa reserva natural.-

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