Se registraron catorce episodios violentos en una semana
Esa es la pesadilla que en la madrugada del miércoles 30 de agosto vivió una de las parejas jóvenes que hace dos años eligió San Carlos como lugar de residencia para una vida “tranquila y en familia”. Por estos días, nada más lejano: hasta anoche eran catorce las denuncias formalmente asentadas en el destacamento policial La Unión: robo, hurto, amenazas, daño, lesiones, atentado y resistencia a la autoridad, usurpación, incendio, robo y lesiones graves son apenas algunos de los hechos que se registraron entre el 29 de agosto y el 5 de septiembre, según trascendió de fuentes policiales.
lejos de una solucion
Con todo, la toma de las dos hectáreas que pertenecen a la firma Inmuebles Plaza lleva quince días y no muestra señales de solución. Horas después de conocerse una resolución judicial que ordenaba el desalojo del predio para las 7 de la mañana del lunes, la causa tomó un giro inesperado para los vecinos: intervino otro juez y ordenó suspender cualquier medida “hasta tanto se resguarden los derechos constitucionales de los niños” que podrían resultar afectados.
Eso fue lo que resolvió el juez Luis Arias, a cargo del juzgado Contencioso Administrativo Nº 1 de La Plata. Concretamente, Arias hizo lugar a un pedido del Defensor Penal Juvenil en turno, Julián Axat, que en representación de ocho chicos en situación de calle planteó que un desalojo violaría los derechos de esos menores, y así frenó la medida que un día antes había ordenado el juez de Garantías Fernando Mateos.
En el nuevo fallo, que se conoció a última hora del viernes, Arias ordenó a la Provincia a que se abstenga de llevar adelante la orden de desalojo, medida que en las próximas horas será notificada al gobernador bonaerense, al ministerio de Seguridad, a la Secretaría de Niñez y Adolescencia y al ministerio de Desarrollo Social, según consta en el escrito.
Lo cierto es que el nuevo capítulo judicial lleva las cosas al punto de inicio: los ocupantes podrán seguir en los terrenos de 149 y 34 hasta tanto se resuelva la cuestión habitacional. En palabras simples, hasta que la Provincia les garantice un lugar para vivir.
una fiesta con pelotero
Conocido el fallo que frena el desalojo, los ocupantes de los lotes de San Carlos decidieron celebrar. Lo hicieron ayer a la tarde con una fiesta que incluyó un juego inflable para los chicos, equipos profesionales de sonido y música que dio el marco para un baile al aire libre. En la otra vereda, persianas bajas, impotencia y resignación.
Ya sin presencia policial, las cincuenta familias que ocupan las tierras montaron una suerte de festival. “Nos enteramos por el diario pero la verdad que no fue una sorpresa: ya nos habían advertido que la defensoría de menores podía apelar el desalojo. Siempre nos dijeron que tomáramos las firmas de desalojo con pinzas. Tal cual. Acá estamos, igual que el primer día”, le dijo ayer al diario un vecino que participa de la pelea contra la toma para que su hija “pueda vivir en paz en el lugar que eligió”.
“Se ve que el fallo les cayó muy bien. Saben que se van a quedar un buen rato porque ya están armando casas de madera y ahora tienen luz”, contó un joven que vive a dos cuadras de la toma y el último jueves participó la marcha frente a los tribunales de 7 entre 56 y 67.

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