Pese a los esfuerzos y advertencias que hicieron funcionarios tanto provinciales como municipales se cumplió ayer el paro de colectivo que dejó sin servicio al Gran Resistencia por lo que cientos de usuarios se vieron afectados al no poder usar el sistema para movilizarse.
A su vez se realizaron importantes esfuerzos para que las empresas puedan hacer frente al pago de lo adeudado, pero al medio día de ayer el secretario General de la UTA, Raúl Abraham, anunció que la medida continuará hasta las 0 horas de hoy.
“Tenía la esperanza que al medio día abonen los sueldos pero no fue así, en cambio recibimos una propuesta que no la podemos aceptar lamentablemente”, destacó el sindicalista durante una entrevista con NORTE.
En tanto, el secretario de Transporte de la Municipalidad, Néstor Dellamea, confirmó que en las primeras horas del día las empresas de transporte fueron intimadas y a media mañana cuando se verificó que no restablecieron el servicio comenzaron a multarlas.
Detalló que el procedimiento que se inició ayer podría terminar con la quita de la concesión dado que las empresas no cumplieron con su obligación que es prestar el servicio público, necesario.
A todo esto en las paradas miles de usuarios indignados por el paro pujaban por los pocos remises disponible y la espera para poder acceder a uno superó los 30 minutos, tiempo preciado que a su vez les implicó descuentos salariales.
Los usuarios siempre se ven afectados por estas medidas de fuerza y ahora temen que en poco tiempo más los empresarios consigan un incremento en el precio del boleto bajo el pretexto de que los subsidios no alcanzan.
Sin embargo, las empresas chaqueñas cobran importantes sumas en cantidad de subsidios por lo que muchos usuarios entienden que no hay justificativos para que le valor del boleto se encarezca.
Además los servicios no mejoraron como se esperaba, más bien sigue habiendo problemas en las frecuencias y hay zonas donde deben esperar hasta 40 minutos para poder viajar desde y hacia el centro de Resistencia.
Tampoco se aplicaron medidas importantes como la posibilidad de hacer transbordo sin necesidad de pagar un nuevo boleto y la optimización de los recorridos para incorporar a nuevos barrios.
Los afectados se sienten rehenes de estas empresas que conforman un monopolio sin posibilidad de una competencia o de una apertura en el mercado que permita el arribo de nuevos jugadores.
Comentá la nota