Bajó del 11 por ciento que se alcanzó en el 2001, al 9,3 por ciento el año pasado; La mayor cantidad de bebes que nacen con bajo peso, provienen de barrios con saneamiento ambiental muy bajo.
Preocupados
La Prensa Federal dialogó con el responsable del servicio de Neonatología del Hospital Justo José de Urquiza, el doctor Jorge Pepe, quien además es docente e investigador de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Entre Ríos (Uner). Según el profesional, los nacimientos de bebes con bajo peso, es un tema que vienen siguiendo desde su área y la Facultad de Ciencias de la Salud “desde hace diez años”. “Nuestro servicio recibe derivaciones ya que es uno de los cuatro servicios de alta complejidad de Entre Ríos junto al de Paraná, Concordia y Gualeguaychú, donde se concentran todos los embarazos complejos de la zona. Recibimos de todo el departamento Uruguay, Colón y Tala, y también de Gualeguay en algunos casos. Y hemos visto que en 1997 teníamos un siete por ciento de chicos que nacían con menos de 2500 gramos (peso establecido como referencia) y en el momento de crisis en 2001/2002 se elevó al once por ciento”. Desde entonces desde el Hospital y Salud Pública empezaron con medidas de controles de embarazos y si bien el contexto económico tuvo mejoras y el año pasado el número descendió a 9,3, “si se comparan con datos de otras regiones sigue siendo alto” explicó el médico.
Contexto social
Para Pepe la medida de nacimientos de bajo peso indican los niveles sociales de una región, no sólo sanitarias. “Coincido (con Etchart) en que si hubo descenso en la Provincia no tengo dudas en que las embarazadas y las familias viven mejor, aunque no se bien cuales son esas causas (de las mejoras)” reconoció.
De acuerdo a un trabajo que vienen desarrollando desde la facultad, han podido trazar un mapa en nuestra ciudad, donde marcan tres zonas de donde provienen la mayor cantidad de chicos que nacen con bajo peso, los cuales coinciden con las peores condiciones socio económicas y de saneamiento ambiental donde viven. En ella marcan a la zona de La Concepción, los barrios cercanos al 30 del Octubre y otra en el sector de Villa Las Lomas.
Sus registros coinciden en las deficiencias que presentan esas barriadas en el servicio de agua potable, cloacas y recolección de residuos en condiciones óptimas, “el sistema de salud puede colaborar pero no es determinante” remarcó. “Un buen control del embarazo deben ser completo y de calidad, que permita alguna detección precoz de cualquier tipo de enfermedad para tratarla, pero el servicio de salud solo no hace nada, se necesita un control de la embarazada en su hábitat y contexto, tratamos de elaborar estrategias para acercarnos a la comunidad, y si no vienen buscarlos” agregó.
Pepe contó que con la Facultad de Ciencias de la Salud viene realizando un trabajo de investigación y seguimiento desde el año 2009 con los niños nacidos durante ese año, “si bien pretendemos (llegar a) evaluar incluso en la etapa escolar para ver su desenvolvimiento, los dos primeros años son fundamentales: vemos como crecen, se desarrollan, aprenden, y en eso depende lo social, del estímulo que reciben.
Independientemente de los avances tecnológicos que permiten recuperar y ayudar al crecimiento de los chicos, la mejor inversión es que la sociedad viva mejor. Nuestra investigación está enfocado desde la perspectiva ecológica, tiene que ver con nuestra armonía con el contexto que nos rodea, donde la prevención es muy importante” finalizó sintetizando el profesional.
Comentá la nota