Uruguay se queda sin mano de obra y la busca afuera

Uruguay se queda sin mano de obra y la busca afuera
El gobierno de José Mujica analiza opciones para lograr aumentar la población activa
Luis Almagro fue elegido canciller uruguayo por el presidente José Mujica luego de haber sido embajador en China, donde había nacido su hija menor. Almagro llevó a Uruguay a la niñera china de su hija, por la relación que tenían y con el fin de que su niña aprendiera un idioma que gana espacio en el mundo.

Pero un día, la niñera lo sorprendió con el anuncio de que se iba de Uruguay, porque no soportaba la vida aquí. "En este país no hay gente", dijo la mujer.

La anécdota, contada a este corresponsal por la primera dama uruguaya, la senadora Lucía Topolansky, ilustra un gran problema del país: la reducida población y la consecuente falta de mano de obra.

Ante este panorama, Mujica planteó la necesidad de "importar" trabajadores, principalmente para el campo, por la emigración de peones rurales a la capital del país. Pero la falta de mano de obra se siente también en otros sectores de la economía uruguaya.

El tema fue considerado en las dos últimas sesiones del Consejo de Ministros, en las que el presidente Mujica delineó las prioridades de 2012, y fue especialmente analizado el jueves pasado por el jefe de Estado con su ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, y con el presidente de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui.

Antes el problema era el desempleo y la falta de trabajo, ahora es la falta de trabajadores; paradojas del crecimiento económico.

Brenta dijo a La Nacion que en su cartera se trabaja sobre "un plan que comprende múltiples herramientas", tanto para propiciar el regreso al país de muchos uruguayos que viven en el exterior, como para volcar al mercado laboral a mujeres que son inactivas no por decisión personal, sino por obstáculos familiares sobre los que el Estado puede accionar.

Y es que los indicadores son elocuentes. Anteayer se conoció el dato de desempleo de diciembre, que marcó un mínimo histórico: retrocedió al 5,3% de la población económicamente activa.

El año pasado, la desocupación se ubicaba en un 5,4 por ciento.

El PBI per cápita de los uruguayos, que tras la crisis de 2002 y 2003 estaba en 3645 dólares, cerró 2011 en torno a 13.800 dólares y se estima que en este año pueda llegar a los 15.000 dólares.

El reciente censo, sobre el que no hay datos definitivos, arrojó un resultado primario de una población de 3.251.526. El número sorprendió por lo similar al del censo 2004 y porque la tasa de crecimiento fue apenas del 0,046 por ciento.

En otras palabras, lo que queda claro es que a Uruguay le cuesta mucho pegar un salto poblacional. Si se mantuviera la tasa de crecimiento registrada en los dos últimos censos, la población del país llegaría a cuatro millones de habitantes recién en 2459.

Mujica insiste en atraer trabajadores de otros países de la región, pese a que su ministro de Trabajo le advirtió que Brasil lanzó un plan para captar mano de obra calificada en gran volumen, lo que puede complicar aún más a Uruguay.

OTROS PLANES

Son varias las herramientas que el gobierno uruguayo considera para aumentar la población económicamente activa.

Brenta dijo a LA NACION que está preparando un proyecto de ley en el que se permitiría a jubilados poder ser contratados para capacitar mano de obra, sin renunciar a su pasividad. Eso ya fue habilitado en el sector de la construcción.

Además, aseguró que también se busca crear un "mecanismo ágil asociado a pasantías de jóvenes" para insertarlos en el mercado laboral. Hay una población adolescente que quedó fuera del sistema educativo y que no logra insertarse en la plaza por falta de conocimientos. Se trata de los llamados "ni ni", porque "ni estudian ni trabajan", y el gobierno de Mujica acaba de lanzar un plan especial para esta franja poblacional.

El ministro de Trabajo dijo, además, que se coordinan acciones ministeriales para establecer un portal de Internet que brinde a los uruguayos en el exterior datos concretos sobre propuestas laborales y que buscarán intermediar entre trabajadores y empresas.

De esa forma, el uruguayo podría volver del exterior con trabajo contratado, lo que le garantiza servicio de salud y garantía para alquiler de vivienda. Brenta añadió también que se trabaja para facilitar trámites y movimientos de familias, bienes muebles y herramientas de trabajo.

El ministro explicó que el problema detectado está en la inserción en el sistema educativo de niños y adolescentes criados en el exterior, y que trabajan sobre ese tema en coordinación con autoridades de la enseñanza

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