Trabajaron técnicos de la Cancillería uruguaya, quienes informaron a la Presidencia de la República sobre sus pasos, pero el secreto se guarda a pedido de los dos cancilleres, Héctor Timerman y Luis Almagro, quienes ordenaron no filtrar ni una sola letra del texto; el monitoreo abarcará todo el río Uruguay, no incluirá a Brasil, y estará a cargo de las universidades de ambos márgenes del plata.
En la contrapropuesta, que ya está lista, trabajaron técnicos de la Cancillería uruguaya, quienes informaron a la Presidencia de la República sobre sus pasos, pero el secreto se guarda a pedido de los dos cancilleres, Timerman y Almagro, quienes ordenaron a sus colaboradores no filtrar ni una sola letra del texto.
El monitoreo abarcará todo el río Uruguay, no incluirá a Brasil, y estará a cargo de las universidades de ambos márgenes del plata. Además se creará un observatorio medioambiental en Gualeguaychú.
Por otra parte, se facultará a la CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay) para que instruya a una delegación técnica que estará encargada de inspeccionar fábricas de un lado y del otro del río, incluida UPM (ex Botnia).
El canciller Timerman, que se mostró deseoso de superar el diferendo con Uruguay, pretende a avanzar lo más pronto posible en una solución.
Uruguay recibió la propuesta el martes pasado y ya tiene lista una contrapropuesta que está siendo ultimada al más alto nivel. Una vez que reciba el visto bueno del presidente uruguayo, José Mujica, será el canciller Luis Almagro el encargado de presentarla ante su par del vecino país.
Culminada esta instancia, si Argentina comparte los cambios, la propuesta comenzará a ser instrumentada a fines de julio.
El objetivo de ambos gobiernos es lograr que el 19 de agosto los asambleístas no regresen a la ruta y el diferendo se de por superado.



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