Es lo que se desprende de las viviendas indignas y precarias que el Gobierno Provincial construyo para las comunidades aborígenes salteñas. Se trata de casillas de madera que se asemejan a cajones de manzanas.
Para la Diputada Liliana Mazzone, del Frente Democrático “es increíble que el Gobernador Juan Manuel Urtubey gaste $ 50 millones para poner en funcionamiento el voto electrónico y lleve a cabo obras como éstas, con las que pareciera querer desterrar a las comunidades autóctonas de nuestra provincia”.
En respuesta a esta verdadera vergüenza, el Ministro de Obras Públicas salteño, Carlos Parodi, dijo que lo que hicieron fue darle una solución digna a un serio problema habitacional.
Finalmente, Mazzone dijo que “cada una de estas viviendas costó $18000,dinero que bien podrían haber utilizado para darle una verdadera solución a las necesidades de estas comunidades y no gastarlo en la construcción de casas inhabitables que deterioran cada vez más a estos pueblos tan maltratados durante toda su historia”.



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