Urtubey consiguió elegios del ex candidato chileno Ominami

En su proyecto por rodearse de notables, el gobernador Juan Manuel Urtubey logró que el ex candidato a presidente de Chile. Marco Enriquez Ominami, disertara en Salta sobre integración regional. Antes, dedicó algunos elogios al gobernador y dijo que el progresismo al que adscribe es "hacerse cargo del presente y el futuro".
En diciembre del año pasado y con sólo 36 años, sacó el 20 por ciento en la elección presidencial: su aparición hizo que la Concertación fracasara en su intento por un nuevo período en el gobierno, tras veinte años en el poder.

El lunes inscribió a su fuerza política como Partido Progresista. Y ayer dio en Salta una conferencia en la que, entre cumplidos a su anfitrión, ponderó el acuerdo para que Néstor Kirchner asuma en la UNASUR, y definió el progresismo como una apuesta al futuro.

"Me parece fabuloso que se haya llegado a un acuerdo sobre UNASUR, un hecho que tuvo poco relieve comunicacional. Si ha tenido el apoyo nada menos que de Uruguay -con todo lo que eso significa- y del presidente de Chile, significa que tiene respaldo", resaltó. Pero evitó hacer una evaluación sobre la elección de Kirchner para el cargo.

Enríquez Ominami sí hizo una revista de la política latinoamericana pero más que para evaluar las presidencias de Chávez o de Morales, para advertir sobre las simplificaciones sobre ellos:

"No hay político que no quiera entrar a las cárceles de Cuba, pero ninguno le dice a China que las muestre. Todos se escandalizan de las reelecciones de Chávez, pero ninguna habla del intento de Uribe por una nueva presidencia. Todos hablan sobre la conflictiva relación de Chavez con los medios, pero nadie se escandaliza de que un presidente tenga un canal de televisión". (como Sebastián Piñera en su país).

Del gobierno argentino, ponderó el hecho de que haya promovido el debate sobre la libertad de expresión y el acceso a la información, "que ningún político debería evitar".

Su conferencia, sin embargo, pareció dar una visión distinta en materia de política de derechos humanos. Se describió hijo, hermano, nieto y sobrino de secuestrados, torturados o ejecutados por la dictadura de Pinochet. Pero señaló que "la justicia tiene que ser oportuna. Y si es inoportuna uno puede llegar a preguntarse si es justicia".

Luego recordó que en su momento en Chile no se quiso hacer justicia, debido a la alianza entre socialistas y la DC, que "fue golpista, aunque con excepciones". "Fue así, y aunque en mi campaña propuse la eliminación de la ley de amnistía, no voy a quedar esclavo de esa agenda. Mi agenda es el presente y el futuro".

Enríquez Ominami no quiso hacer una evaluación general del gobierno de Piñera, pero advirtió que no está siendo virtuoso. "Al lado mío repitió en muchas ocasiones que iba a desprenderse del canal de televisión y después de cuatro meses no lo hizo y es un pésimo ejemplo de los funcionarios".

Los elogios para Urtubey fueron a propósito de su "interesantísima" visión sobre las inequidades que puede producir el federalismo y el cuidado sobre la eficiencia del gasto fiscal. "La eficiencia del Estado no es un patrimonio exclusivo de la derecha", aseguró.

Sus alabanzas sonaron como música celestial en el Grand Bourg, en especial entre los que fogonean el sueño presidencial de Urtubey.

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