El Día invitó y el hombre aceptó. "Entre Ríos, una tierra diferente" se llama el escrito mediante el cual el goebrnador de la provincia, Sergio Urribarri, se expresó ante los entrerrianos. El análisis del año que se va en la visión del mandatario.
Por Sergio Urribarri*
Siempre digo que la continuidad por sí misma no conlleva ningún mérito. Por lo tanto si bien, desde luego me alegra y me enorgullece enormemente que la gente haya confiando en mí, lo que más me impacta que lo haya hecho porque confía en el mensaje de convivencia en la diversidad que porta mi gobierno desde su primer minuto.
Ese ha sido el elemento central, el jugo donde hemos cocinado esos condimentos que han hecho de Entre Ríos la provincia que más ha crecido en los últimos años en la Argentina, sino que más se ha transformado en el país que es más importante.
Y esa transformación tiene elementos tangibles de enorme valor: la inversión en escuelas, en rutas, en caminos el campo, en seguridad, en salud, la mayor producción de granos, el tremendo crecimiento de la industria y las exportaciones.
Pero tiene otros elementos intangibles que son igualmente valiosos. La voluntad de superación expresada por sectores económicos más dinámicos, el trabajo conjunto, el reunir y acordar hacer, encarar, emprender. Creo que hoy Entre Ríos es una tierra diferente no sólo por sus bellezas naturales y atractivos, sino porque es una tierra de oportunidades porque hemos sabido generar con qué y con quien. Y eso es algo maravilloso que recién empieza, que hay que seguir trabajando, pero que, claramente, no tiene techo.
Y hablando de la renovación de la confianza, digo también que cuando eso ocurre uno tiene la obligación de renovarse en la propuesta, generar más entusiasmo, atacar lo que quedó pendiente.
Algunos aspectos de la pobreza deben ser algo inadmisible en esta provincia. Hay que combatirla con toda la fuerza y con mucha inteligencia para ser eficaz y cambiar vidas.
El tema del narcotráfico es un asunto central porque es un tema que ya tiene cierta gravedad y hay que trabajar para que no se agrande. Hay que intervenir en las zonas de asentamiento. Y es un desafío para una acción conjunta y coordinada del Estado que vamos a encarar.
Aún así lo mejor fue que la provincia siguió creciendo y mejorando en muchos aspectos y manifestó su voluntad de seguir en una senda de gobiernos hacedores, abiertos y respetuosos de la diversidad en el más amplio de los sentidos, acompañando a la voluntad general del país. Pienso que nos hemos ido convenciendo nosotros mismos de que efectivamente es verdad que estamos para más y que depende de los ciudadanos y de los gobiernos generar ese despegue. Creo que lo más importante del 2011 podría resumirse en que, después de años de recelos, logramos confianza que es la condición inicial para proyectar la provincia y cada uno de sus sectores.
Lo malo: la enfermedad de la Presidenta. Cuando llegué le mandé un twit que decía: ánimo Cristina. Todo va salir muy bien! Y es mi deseo y el deseo de millones de hogares en la Argentina.

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