En las ciudades que más pesan, el radicalismo ratificó su mayoría -con lo justo- en Colonia Caroya, y el peronismo, en Villa Nueva con un intendente kirchnerista. Fernando Micca.
Justicialistas y radicales volvieron a repartirse las victorias, con mayoría de reelecciones. Entre las ciudades que más pesan, el radicalismo ratificó su mayoría en Colonia Caroya –con lo justo–, mientras el peronismo confirmó la suya en Villa Nueva, donde el reelegido Guillermo Cavagnero es un kirchnerista vinculado a la estructura del PJ cordobés.
Más allá de unos pocos cambios, el peronismo –incluyendo algunos candidatos K– volvió a mostrar su fortaleza en el sur, y la UCR, en San Justo, Colón y Cruz del Eje; con la aclaración de que la mayoría de las victorias fueron para los que están en el gobierno y arriesgaban los municipios; ellos jugaban con la ventaja que suelen tener los oficialismos.
Vale aclarar, aunque suene reiterado: son elecciones municipales en donde se juega la situación local, con baja influencia de la campaña provincial. Además, el hecho de que haya victorias tan repartidas cada domingo sugiere que ni uno ni otro han sacado hasta ahora ventajas grandes que puedan ser consideradas una tendencia para el 7 de agosto.
Una vez más, el juecista Frente Cívico tuvo escasa participación, guardándose el esfuerzo mayor para el mes próximo, cuando se elija gobernador.
Otros temas. Para la contienda en que se jugará el poder provincial, entre José Manuel de la Sota, Luis Juez y Oscar Aguad, los temas serán otros: vivienda, salud, educación, seguridad y empleo, en el trazo más visible. También la generación de energía, la provisión de agua, la situación de Epec, la deuda, la Caja de Jubilaciones y la relación con la Nación, en un análisis más fino.
Ayer, este diario reflejó las propuestas de los tres candidatos más importantes en el tema viviendas, una cuestión muy expuesta, por el fracaso del promocionado plan Hogar Clase Media.
Pero la agenda contempla los otros temas mencionados, en los cuales los candidatos deberán dar precisiones que hoy faltan. No alcanza con señalar que “eso tan lindo que se ve es progreso”, como señala el PJ; o que “la seguridad está cerca”, como asegura la UCR; o con la denuncia de que a la publicidad oficial “la pagamos entre todos”, como advierte el juecismo.
Las dos fuerzas tradicionales también deberán resolver complicaciones propias. El PJ, su difícil relación con el Gobierno nacional, que puede perjudicarlo si el kirchnerismo no juega a fondo por De la Sota en las urnas grandes de agosto. La UCR, la singular situación de afrontar una primaria con cuatro listas de diputados sólo una semana después de la elección de gobernador.
Mientras, procurarán sacar provecho de los triunfos locales. De la Sota celebró anoche en Baigorria y Aguad, en Mendiolaza. Fue para la foto, por sí sirve.



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