Uribe rompió con su heredero

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe acusó al gobierno de su ex ministro de Defensa, correligionario y sucesor Juan Manuel Santos de ser “inoperante y meramente declamativo”.

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe rompió ayer con su correligionario y ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, actual jefe de Estado, de cuyo gobierno dijo que es inoperante y meramente declamativo. Para reafirmar la ruptura, llamó a los legisladores afines a que cesen su apoyo al Ejecutivo. Su decisión llegó dos días después del fracaso de los candidatos que había promovido en las elecciones del domingo y a 24 horas de que Santos firmara el decreto de disolución del servicio de inteligencia que, durante sus dos períodos de gobierno (2002-2010) había quedado inmerso en los peores episodios de corrupción y en el espionaje de magistrados, políticos y periodistas (ver aparte).

En una entrevista radial el ex presidente dijo que no comprende el “juego” de Santos y aludió en particular a la designación como ministro de Trabajo de Rafael Pardo, titular del Partido Liberal Colombiano (PLC) y ex candidato presidencial en 2010, en las elecciones en las que fue electo Santos. La cartera laboral fue restablecida en el marco de una reforma que dio marcha atrás con una decisión de Uribe, que durante su segundo mandato fusionó Trabajo con Salud Pública en un solo ministerio. Sin dar detalles, dijo que hace dos años, cuando aún era su ministro de Defensa, Santos hablaba de Pardo en términos despectivos.

La figura de Uribe fue la que salió más dañada de las elecciones del domingo, en las que hizo campaña a favor de candidatos de alcaldías que quedaron en otras manos, como las de Bogotá, donde venció el progresista Gustavo Petro, y la de Medellín, su ciudad natal. Las designaciones que hizo “muestran total hostilidad hacia nosotros”, dijo, que “nos tocó hacer la campaña con un gobierno que (nos) enviaba señales de hostilidad”. El ex presidente admitió que Santos tiene un alto índice de popularidad, pero señaló que “no hay fervor popular”, que es “un gobierno inactivo, un gobierno de anuncios” que “desmotiva a las Fuerzas Armadas”. <

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