“El Unzué como sitio vivo, no solo como objeto”

“El Unzué como sitio vivo, no solo como objeto”
El Instituto Saturnino Unzué abrió sus puertas este verano con una campaña de actividades sociales y recreativas para toda la familia dentro del histórico complejo. Víctor Recanatesi, su director y coordinador cultural, se refirió al pasado, presente y futuro del emblemático sitio

El 2013 comenzó en Mar del Plata con todo el resplandor del verano, por eso Presidencia de la Nación organizó una gran campaña dedicada a toda la familia con actividades culturales, artísticas y sociales dentro del complejo cultural, Instituto Saturnino Unzué, incorporado al patrimonio de todos los argentinos desde hace siete años.

El predio, sitio histórico para la cosmovisión marplatense, es ya un edificio centenario construido frente al mar a principios del siglo XX con el objetivo de ser durante largos años, un orfanato de niñas.

En el año 2006, el Estado Nacional bajo la presidencia de Néstor Kirchner inició una recuperación paulatina del lugar para convertirlo en un centro de inclusión mediante la cultura, reservando la historia de sus muros y el significado edilicio para la ciudad.

Su actual director y coordinador cultural, Víctor Recanatesi, explicó cómo fue la historia de este emblemático lugar situado en el norte del casco urbano de La Feliz: “esto empezó en 1910, cuando dos hermanas, las hermanas Unzué, dueñas de estas tierras, deciden construir un edificio que sirviese como asilo de jóvenes huérfanas. Cien años atrás, el problema de los huérfanos tenía otra importancia de la que tiene en la actualidad. Nuestras guerras internas, por ejemplo la del Paraguay, producían masacres en la población masculina y a partir de allí se generaban muchos más huérfanos que en el presente. El Estado en aquel entonces no actuaba en consecuencia y no se hacía cargo de ciertas problemáticas sociales como las de ese tipo. De hecho, el gobierno de la generación de 1890 había puesto en manos de las obras de beneficencia esas ciertas problemáticas sociales como la educación o la atención de los hospitales y, entre ellas, el tema de los huérfanos”.

Recanatesi recordó que con el correr del tiempo “las malas lenguas” indicaban que el Instituto Unzué funcionaba a modo de “escuela de sirvientas” que luego eran tomadas por la aristocracia de la época.

El primer proceso de recuperación del edificio llegó años después bajo la primera presidencia de Juan Domingo Perón en 1946, coordinado desde la Fundación Eva Perón, “cuando el Estado asume como propia esta responsabilidad como un hecho indelegable; no se puede delegar al privado el tema de la salud de toda la población y la educación. Es únicamente el Estado quien puede garantizar el acceso de estos bienes a todos por igual; allí es donde se hace presente junto con todo lo que les pertenecía a las sociedades de beneficencia que tenían un capital enorme”.

En esa línea, el director del Unzué ahondó sobre ese cambio en la concepción de las responsabilidades del Estado a la hora de “comenzar a preservar nuestro bienes patrimoniales. Esto es muy reciente en nuestro país, en los últimos diez años. Antes no había mucho análisis sobre que a un patrimonio hay que cuidarlo porque es la historia escrita o edificada de generaciones. El Unzué se salv{o porque el Estado nacional después del 2003 comenzó a protegerlo y en el {ultimo año de la gestión de Néstor Kirchner, 2006, 2007 es cuando se comenzó a liberar y a generar las partidas para restaurar el Unzué como sitio vivo, no solo como objeto”.

Antes de este período de recuperación histórica, Recanatesi recordó que “en los años noventa hubo un proyecto de perder todo esto, de construir un shopping, un centro comercial en el Unzué. La población reaccionó, se opuso a ese intento privado y lo preservó. Incluso -agregó-, cuando Argentina le dice No al ALCA en 2005, el gobierno del entonces presidente estadounidense G. Bush había afirmado antes de llegar al país que era necesario derribar el histórico edificio ya que desde allí podrían haberse apostado francotiradores que tenían como misión dispararle. Rápidamente se demostró lo contrario y una vez más el Unzué resistió los numerosos intentos de hacerlo desaparecer”.

En su labor diaria, Recanatesi decide resaltar el término rescatar el Unzué ya que a su entender esa acción se llevó a cabo “porque es un patrimonio donde hay gran parte de la historia de nuestro país que esta reflejada acá adentro, de la ciudad y del país. Recuperarlo como patrimonio abierto que nos pertenece a todos era la tarea”.

En septiembre de 2009, Cristina Fernandez inauguró el primer tramo de las obras de refacción y expresó: “han cambiado los paradigmas, no solamente se ha eliminado el Patronato y se reconoce a nuestros niños y niñas como sujetos de derecho, sino que inclusive antes de esa transformación jurídica, política y social había existido también una transformación institucional en las políticas sociales, que comenzaron a abandonar la macro institucionalización, es decir los mega institutos, donde los chicos perdían su personalidad, su identidad para ser una persona más en una mega institución para comenzar con los pequeños hogares”.

Al respecto Recanatesi agregó: “aquí estamos haciendo varios actos de reparación: para con Mar del Plata por ser largos años un ícono de abandono; para convertir hoy lo que primero fue un asilo y luego un hogar, pero que era una macro institución para los menores, en un lugar donde ahora viene la sociedad”.

En la actualidad, el Unzué esta integrado al patrimonio del Estado Nacional compuesto por distintos organismos oficiales y depende del Ministerio de Salud y Acción Social, a través del Consejo Nacional del Menor y la Familia.

Este verano, Presidencia de la Nación puso en marcha Argentina, el verano del amor, más la conoces, más la queres que hasta el 25 de febrero propone diferentes actividades para toda la familia, entre ellas diálogos con referentes político culturales del país.

El predio, ubicado en la calle Río Negro al 3.500 sobre Boulevard Peralta Ramos norte está abierto de martes a domingo a partir de las 14 horas.

Los más chicos disfrutan de la diversión de Paka Paka y su Kermesse de Zamba; los más grandes, del espacio de la agencia nacional de noticias Télam con wi fi libre, de los stands del Ministerio de Educación con la posibilidad de gestionar becas universitarias y del Ministerio del Interior para trámites y gestión del DNI. Además, AFSCA y ANSES están disponibles con diversas actividades.

El Instituto también cuenta con un anfiteatro donde pasarán variadas obras de teatro, espectáculos de stand up y cine abierto y otro espacio dedicado a clases de tango y partidas simultáneas de ajedrez. Enhorabuena.

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