UNTREF: Balance del triunfo ajustado de Unidos y Organizados

UNTREF: Balance del triunfo ajustado de Unidos y Organizados
El frente encolumnado con el kirchnerismo se impuso al PO por sólo 31 votos. Eligieron miembros del centro de estudiantes y del claustro. Jorge Leclerck, de la lista ganadora, evaluó los resultados y opinó que “la polarización, al haber dos listas, fue evidente”. El armado político y la necesidad de renovación.
En esta etapa política, el mundo estudiantil ocupa un lugar destacado. En ese marco, para los dirigentes locales no pasaron desapercibidas las elecciones en la Universidad Nacional de Tres de Febrero del 23 y 24 de octubre, en las cuales la lista del oficialista Frente Unidos y Organizados se impuso a la del Partido Obrero por 31 votos.

Jorge Leclerck, estudiante de Administración Pública y empleado municipal, renovó su lugar en el claustro estudiantil; se eligió también integrantes de centro de estudiantes y graduados. En diálogo con LaNoticiaWeb, este curtista confeso destacó que fue la primera votación en una alta casa de estudios pública en la cual ganó Unidos y Organizados. “Fue una de las elecciones récord que tuvo la universidad, con más de dos mil votantes”, comentó.

¿Hubo dos listas solas?

Sí, dos solas. En realidad, los 1047 votos que nos han acompañado y los 1016 que no, no son todos del PO. Los 1016 no son votantes de ellos, pero no nos votaron a nosotros por una cuestión de desgaste político lógico en la universidad, ya que hace varios años estamos al frente del centro de estudiantes. La polarización, al haber dos listas, fue evidente. Y los que no nos querían a nosotros, no votaban en blanco sino a la otra lista. El Partido Obrero no tiene mucha historia ni muchos militantes en Tres de Febrero. Son las primeras elecciones en las que ellos participan y hasta se han sorprendido por el resultado, no lo esperaban. Pero nosotros estamos muy contentos. Primero, porque pudimos retener el centro de estudiantes, que para nosotros es clave para la política que pretendemos implementar. Y después, de cara a lo que se viene. Nuestra idea es seguir fortaleciendo todo ámbito político en el cual participamos. La universidad para nosotros es muy importante y la idea era no perder estos espacios.

¿Quiénes eran las cabezas de la boleta?

Por claustro estudiantil, estuvimos Gonzalo Cirello, Sofía Ozuna y yo. Por el centro de estudiantes, Ruth Capra.

Con estos resultados, en la composición habrá integrantes de ambos espacios…

Hubo nueve secretarías en disputa, de las cuales nosotros obtuvimos cinco y la oposición, cuatro. Presuponemos que será un juego bastante dinámico. Nuestra idea es coordinar con ellos algunas políticas que se puedan ejercer en conjunto, más que nada para brindarles posibilidades reales a los estudiantes. Ahora también se va a ver el juego político y qué llegada tiene la oposición con respecto a los estudiantes. Porque es fácil siempre castigar al que está en el poder…

¿Había propuestas?

Nosotros trabajamos durante muchos años. Estos últimos dos años yo fui parte del Consejo Superior y ahora me toca seguir dos años más. Y el Consejo Superior, que es la mesa chica donde se tiene una relación directa del estudiantado con los representantes de las máximas autoridades de la universidad, hemos implementado políticas en pos de los estudiantes. Hemos incrementado las becas que otorga la universidad, hemos avanzado en los planes de estudio de las diferentes carreras, hemos aprobado muchos de estos planes de estudio con las modificaciones y demás. Hay una buena relación con los representantes de la universidad, siempre partiendo de la base de lo que necesitan los estudiantes.

¿Qué faltaría para esta nueva etapa?

En la universidad siempre falta. El estudiantado pide que se resuelvan problemas como la correlatividad de materias, la superposición de las cátedras, que se le dé bolilla a la composición de los planes de estudios o poder realizar un trabajo en lo que se refiere al bar de la universidad, aunque es privado y es muy difícil que nosotros podamos desarrollarlo como una política real.

¿Ahora lo van a explotar los estudiantes?

No. La idea es que lo podamos trabajar en conjunto y llevar una propuesta por parte nuestra. Hay ciertos estudiantes que han manifestado que se les pueda dar una mano en eso. Después se trabajó en el plan becas, en el banco de apuntes y en otras iniciativas nuevas que le dan al estudiante la posibilidad de abarcar más.

¿Cómo fue el trabajo de armado de tu lista?

El Frente Unidos y Organizados está compuesto por distintas organizaciones y el armado no fue fácil ni muchos menos. Uno tiene que contemplar las posibilidades de todas las agrupaciones y sus ganas de estar y participar. Lógicamente, quien más estuvo pensando en el mejor armado posible fue el compañero Juan Debandi, que tuvo la mayor responsabilidad en cuanto al armado. Nosotros pudimos sugerirle y darle nuestro parecer.

¿Lo ajustado del resultado tuvo que ver más con dificultades propias que con fortalezas de la otra lista?

No es que hubo dificultades. Hicimos una buena conformación de lista y llevamos propuestas muy concretas a los estudiantes. Pero hay una realidad: hace 12 años que el centro de estudiantes está funcionando con la misma idea política. Y puede ser que el estudiante haya solicitado que participen otros grupos y que quizás no le haya conformado del todo nuestra propuesta.

Se vio también la polarización que parece que hay en la sociedad…

Totalmente. De hecho, iba a haber dos listas más que finalmente no llegaron a los avales requeridos por el estatuto, más allá de que en asamblea hemos bajado del 10 al 5 por ciento la cantidad de avales. Es decir, con aproximadamente 250 firmas de estudiantes se avalaba la lista. Como finalmente hubo dos, lógicamente se creó una polarización.

Hoy, existe una bajada de línea nacional donde la juventud tiene un rol importante. ¿Vos crees que eso tiene un correlato en Tres de Febrero?

Yo creo que sí. Todos los que estamos dentro de la juventud tenemos posibilidades de participar, expresarnos e implementar nuestra política, más allá de que en algunos momentos se nos encuentre más o menos unidos. Veo que dentro del distrito hay muchísimos compañeros y compañeras que militan, hacen mucho esfuerzo y en muchos casos son cuadros políticos. Lo que nos falta sería desarrollar una política más en conjunto. Porque, de hecho, muchas veces pecamos de un individualismo que no nos lleva a un buen puerto.

¿Ayudaría institucionalmente que se normalice la Dirección de Juventud, municipal donde desde hace un tiempo no hay una cabeza clara?

Puede ser que sí. Convengamos que la Dirección de la Juventud es un lugar fantástico, que se ha creado con una finalidad muy concreta y donde participamos tanto los jóvenes que estamos en el ámbito político como los que no. Y más aún con la ley para bajar la edad de los chicos para votar. O sea que es clave que la Dirección de Juventud municipal tenga un horizonte y que todos nos movamos en pos de eso.

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