La doctora Paula Sánchez Thevenet y un grupo de docentes-investigadores de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco integraron el equipo que contribuyó en el desarrollo de la vacuna contra la hidatidosis, que después de años de tarea de laboratorio empezará a ser comercializada en Argentina por una empresa que adquirió la licencia.
Radicada en España desde 2007, con su familia compuesta por su esposo Pascual y sus tres hijos, la doctora Paula Sánchez Thevenet se mostró entusiasmada ante el anuncio de la producción de la vacuna contra el parásito de la hidatidosis.
Se trata de la primera vacuna desarrollada en el ámbito de la parasitología mundial contra un parásito cestode (tipo “lombriz”), diseñada para combatir el parásito causante de la hidatidosis en el ganado.
Los laboratorios que durante varios años se interesaron en la fabricación, con la idea de comercializarlo para toda Sudamérica, dudaban frente a los costos relativamente elevados y la necesidad de un equipamiento similar al usado en la fabricación de la insulina.
La especialista aseguró finalmente sentirse complacida, viendo coronados los esfuerzos de tantos años de trabajo junto a sus colegas del Centro Regional de Investigación y Desarrollo Científico Tecnológico (CRIDECIT) de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) y comprometidos en la lucha contra la hidatidosis.
Fueron muchos años dedicados a la investigación dentro del laboratorio como también realizando estudios de campo, recordó la profesional quien continúa su labor de investigación en salud en la Universitat Jaume I, en España.
Las investigaciones del CRIDECIT que depende de la Facultad de Ciencias Naturales se complementaron en 1997 con el trabajo dirigido por el doctor Oscar Jensen y el equipo del departamento de Zoonosis de la Secretaría de Salud de Chubut y con el equipo el doctor Marshall Lightower de la Universidad de Melbourne, Australia y co creador de la vacuna EG95.
EFICACIA
La EG95, protege en el ciento por ciento al ganado que recibe tres dosis de la vacuna. La inmunidad puede mantenerse por un período prolongado pudiendo observarse la existencia de anticuerpos luego de cinco años de realizada la aplicación. En el caso de las ovejas vacunadas con la EG95 estarían protegidas durante toda la vida útil del animal que es de seis años. Asimismo, los científicos verificaron la transferencia calostral de la inmunidad, colocando dos dosis de la vacuna a las ovejas preñadas y obteniendo corderos con el 98 por ciento de protección contra el parásito hasta los 40 días de vida.
La doctora Sánchez Thevenet señaló especialmente “el aporte que se hace desde la UNPSJB a la investigación en temas de interés en la salud y la economía de la región, con resultados concretos como el de la vacuna EG95”.
Agregó que “esta investigación se logró por el compromiso de muchos docentes/investigadores que invierten tiempo y formación en hacer una investigación de gran jerarquía y aquí me refiero al equipo que me ha acompañado y aún lo sigue haciendo, y que ese compromiso ha logrado sortear las dificultades que en algunas ocasiones surgieron como consecuencia de contextos no siempre favorables, por ejemplo no contar con las mejores condiciones de apoyo económico a la investigación. Aún así, el equipo de profesionales que me acompañó han continuado investigando y solucionando con su esfuerzo, esas dificultades”, subrayó.
Sánchez Thevenet comenzó su investigación sobre el parásito Echinoccoccus granulosus hace varios años, incluso antes de recibir su título de Bioquímica en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Luego realizó el posgrado y especialización en Parasitología y Ambiente en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires y se doctoró en la UNPSJB con el trabajo de tesis titulado: “Estudio sobre la presencia y viabilidad de huevos de Echinococcus granulosus y Taenia hydatígena con relación a las condiciones ambientales”.
El equipo de trabajo de la UNPSJB coordinado por Sánchez Thevenet, ha estado integrado por las bioquímicas Mónica Souto, Claudia Torrecillas, Andrea Maza, Marina Rico, Ivana Mellado y Paola D’Imperio y como asesores científicos han colaborado los doctores Juan A. Basualdo de la Universidad Nacional de La Plata y Héctor Alvarez (director de CRIDECIT - UNPSJB).
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