Unos pocos milímetros alcanzaron para causar cientos de problemas

El Servicio Meteorológico Urbano midió que cayeron 13,2 milímetros de lluvia entre la noche del domingo y la madrugada de ayer.

Fue un chaparrón, propio de la primavera que comenzará a transitar su último mes y, seguramente, como buen augurio para el verano que les espera a los catamarqueños. Pero de igual manera, fue suficiente para comenzar a sufrir cientos de problemas en diversos puntos de la capital provincial, originados justamente por una ausencia de obras estructurales.

El Servicio Meteorológico Urbano de la UNCA midió la precipitación que comenzó el domingo por la noche y terminó, mucho más tenue, durante la madrugada de ayer: fueron "apenas" 13,2 milímetros de lluvia, que empujaron el pluviómetro hasta los 23,4 milímetros caídos en lo que va de noviembre de 2011.

Esa cantidad de agua alcanzó sin embargo para originar cuantiosos inconvenientes, desde los cortes de energía eléctrica en los barrios del sur de la Capital y en Valle Viejo, como también problemas estructurales en viviendas precarias (construidas con cartón, madera y plásticos).

Pero lo más grave se focalizó en la canalización del arroyo La Florida, que corre de oeste a este desde la zona de Choya hasta pasar por el barrio Eva Perón y desembocar finalmente en el Fariñango.

En por lo menos 4 puntos del curso del agua, la mala distribución de las bocas de desagües pluviales o las alcantarillas tapadas por la mugre, provocaron que el agua tomara otro curso y directamente fuera a afectar la estructura de hormigón del canal.

La parte más crítica está ubicada en el cruce del canal con la avenida Choya, en el oeste del barrio Eva Perón. Allí el agua, que desborda de la avenida porque tiene las bocas de desagües tapadas de basura de toda clase que jamás fue limpiada por la Municipalidad de la Capital, tomó cauce propio por el costado y fue a desembocar en el arroyo, pero luego de socavar profundamente la estructura de hormigón, con lo cual derribó parte de los pilares que sostienen las vallas de contención para los peatones y tiró abajo la estructura.

En ese mismo lugar quedó prácticamente en el aire la base de concreto de una de las luminarias instaladas también por la costanera, que corre severo riesgo de caerse ahora.

Siguiendo por el mismo curso, ya casi en el cruce de La Florida con la prolongación norte de calle Rivadavia, también el agua sin encauzar correctamente socavó el piso de losetas y provocó un agujero importante en la estructura. Las vallas de contención quedaron prácticamente dobladas por su peso y por el hormigón ausente.

Según los datos aportados por fuentes de la Dirección Provincial de Defensa Civil, la asistencia a la gente se realizó en los barrios La Esperanza, Montecristo y Santa Marta, éstos dos últimos en el extremo sur de la Capital y el restante en el norte.

Allí se repartieron especialmente rollos de plástico negro para que las familias pudieran resguardarse del agua, que había derribado parte de la estructura de sus precarias viviendas. En particular, se advirtieron daños también en una serie de ranchos instalados hacia el oeste del barrio Eva Perón.

También hubo barrios sin energía eléctrica y se debieron cambiar luminarias del alumbrado, arruinadas por la lluvia.

DERRUMBE

 Una vivienda del barrio Eva Perón debió ser apuntalada por técnicos de Defensa Civil, por el riesgo que presentaba una pared lateral de la cocina. La familia no se retiró, porque las habitaciones no fueron afectadas.

23,4 - Milímetros de lluvia se acumularon ya en noviembre de 2011. Las lluvias del domingo y de ayer aportaron 13,2 milímetros al registro mensual.

El canal de mayor riesgo por el dengue

El barrio Eva Perón y sus aledaños fueron los conglomerados que mayor castigo recibieron durante la epidemia de dengue originada en 2009, que provocó más de 10 mil contagios en toda la provincia.

No es un dato menor que estos conglomerados se encuentren surcados por los arroyos que desembocan en el Fariñango, otro curso de agua que suele estar lleno de basura de toda clase.

A raíz de la lluvia de ayer, la totalidad de la canalización de La Florida se llenó de gomas, chatarras, restos de poda, sillas viejas y un sinfín de elementos que justamente a la altura del barrio Eva Perón provocaron un dique artificial de pura mugre, una montaña de desperdicios que estancó el agua. Éste es el sitio más propicio para que hagan eclosión los huevos del mosquito aedes aegypti, los transmisores del virus del dengue.

Si bien es cierto que aún no se detectó ni una sola persona con el virus, las autoridades bien saben que los mosquitos abundan en la Capital.

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