Unos 500 olavarrienses accedieron a los créditos del Banquito de la Buena Fe

La propuesta que nació en 2008 ofrece créditos para microemprendimientos. Funciona en sociedades de fomento y centros de jubilados, y depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. La titular de la ONG azuleña, Bernarda Goyeneche, habló sobre los alcances de este novedoso programa.
"El Banquito de la Buena Fe nos da muchas satisfacciones", sostuvo Bernarda Goyeneche, titular de la Asociación Civil "Caminos" que lleva adelante esta propuesta en la región.

A tres años de su implementación en nuestra ciudad, unos 500 olavarrienses lograron concretar sus emprendimientos gracias a los microcréditos que ofrece el Banquito.

Se trata de pequeños créditos a personas de escasos recursos para proyectos destinados a rescatar los saberes de la gente. La propuesta funciona en sociedades de fomento y centros de jubilados.

Fomentando valores tales como la solidaridad y el trabajo en grupo, el Banquito de la Buena Fe es una iniciativa que depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

Nació en La Plata, en 1998 como Banco Popular de la Buena Fe, impulsado por Martha Arriola. Luego, la iniciativa fue tomada por Alicia Kirchner e impulsada en Olavarría, Azul y Bolívar por la asociación civil azuleña.

Para Goyeneche, el Banquito de la Buena Fe "es una manera de poder transformar realidades, de poder acercar oportunidades a la gente".

El sistema requiere dos requisitos: contar con un proyecto de producción (ya sea de servicios o de ventas) y con un grupo de cinco personas, cada uno con un proyecto diferente, con su propio emprendimiento. El crédito es individual y el valor inicial es de 900 pesos, una suma para empezar, fortalecer algo que recién comienza y que no es difícil de devolver.

A su vez, los créditos son renovables. Una vez que la persona saldó el inicial puede pedir otro crédito donde la suma es mayor y asciende a 1.500 pesos. "Actualmente, tanto en Azul como en Olavarría estamos entregando créditos de hasta 4.000 pesos a gente que ha recibido más de tres microcréditos porque es un emprendimiento que ha ido bien y han podido evolucionar", explicó a EL POPULAR Medios la titular de la ONG "Caminos".

Con todo, Bernarda Goyeneche definió que "es una propuesta que ha pegado muy bien en la región. Ha resultado una herramienta de trabajo interesante que sirvió también para redescubrir el valor de la palabra y otros valores que, de un tiempo a esta parte, estaban bastante perdidos".

Un nuevo modelo de trabajo

No sólo ofrece la posibilidad de generar sus propios emprendimientos a gente de bajo recursos, sino que también se ha convertido en un espacio que ofrece propuestas diferentes. El Banquito de la Buena Fe deja de lado propuestas individualistas y de consumo que "se venían trabajando a nivel nacional, y rescata un nuevo modelo de trabajo", resaltó Bernarda Goyeneche.

De esta manera, la iniciativa propone alternativas que "van integrando a la gente a este grupo de trabajo y así ellos mismos van siendo agentes multiplicadores de esta experiencia".

Para Goyeneche, "es ahí donde encontramos un puntapié muy interesante que permite dar un salto muy grande y es como si no tuviera techo, cada vez más personas se suman a la propuesta, siempre con estos valores que llevan un mensaje de fe y esperanza".

¿Cuál es el eje? Poner en valor la solidaridad y los vínculos. En este sentido, "reforzamos mucho lo vinculado a capacitación, acompañando a la gente a mejorar su comercialización y hacia dónde apuntar con sus productos. Además, trabajamos en forma continua con propuestas que ayudan a la gente a pararse desde otro lugar ante situaciones difíciles".

Los microemprendimientos que se están realizando en Olavarría a través de los créditos que ofrece el Banquito de la Buena Fe son variados. Hay tejidos en telar, elaboración de velas, de chocolates; también productos textiles como delantales y prendas para vestir, servicios de albañilería, cotillón, artesanías en madera y almacenes, entre otros. "Hay una diversidad interesante", sostuvo Goyeneche. Y eso es lo que "nos hace ver que es una propuesta válida y que, en la práctica, realmente sirve".

En nuestra ciudad, el Banquito de la Buena Fe es llevado adelante en la Sociedad de Fomento de Villa Aurora, el Centro de Jubilados San Cayetano, la Sociedad de Fomento Belgrano y en Macondo. Además, también funciona en Hinojo -a través de la junta vecinal-, en Sierras Bayas y en Sierra Chica. En cada centro, unas 20 personas trabajan activamente.

Según Goyeneche, la iniciativa "supera nuestras expectativas constantemente y vamos apostando a más porque nos damos cuenta que el contexto da para seguir trabajando y seguir sumando propuestas".

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