Bióloga analizó qué posiciones deberían tomar las casas de altos estudios.
Por ello es que consideró que "en algunos sentidos es positivo que las universidades se vinculen con empresas, industrias, entidades gubernamentales, para hacer su aporte directo a situaciones reales de conflictos, y para desarrollar su potencial científico y tecnológico".
Igualmente remarcó que "la universidad tiene responsabilidades y compromisos ineludibles, como el de asumir una posición clara respecto de sus objetivos de aporte al desarrollo regional y nacional". Por lo cual consideró que "en todo caso podrían oficiar de veedoras neutrales, protegiendo su libertad de expresión de posibles subsidios y ofrecer otras alternativas de desarrollo para las comunidades y regiones en las que están insertas, como así también nuevas alternativas económicas para el desarrollo de sus propias potencialidades científicas y tecnológicas".
La minería
En lo que respecta puntualmente a la actividad de las mineras, Giannuzzo manifestó que "la minería a cielo abierto está entre las actividades de mayores impactos, implica un alto consumo de agua y energía, impacta profundamente el paisaje y los ecosistemas, produce afectación del agua y suelo por drenajes ácidos y gran producción de escombros. Afecta la calidad de aire por su gran producción partículas e hidrocarburos e impacta sobre la calidad de vida de las poblaciones".
Debate
La profesional indicó que "todos tenemos una responsabilidad; las universidades no pueden ser cómplices, el debate debería finalizar en la modificación de las leyes de la minería, en la depuración de los sistemas de control y de justicia".
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