La Furc, acompañada por la CGT, vecinales y organizaciones sociales, presentaron al Consejo Superior una serie de medidas para adaptar la formación a las necesidades actuales. Bandas horarias, una clave
Entre un sinfín de razones que explican el abandono, las principales están vinculadas a motivos socioeconómicos, laborales y vocacionales.
Por eso ayer, la Federación Universitaria de Río Cuarto (Furc), junto a la CGT, vecinales e instituciones sociales presentaron ante el Consejo Superior de la Universidad un diagnóstico de situación acompañado de una batería de medidas que podrían revertir la situación.
“En los últimos años ha habido una merma en la cantidad de estudiantes de nuestra UNRC -alrededor de 3.800 (tres mil ochocientos) en 7 (siete) años- y buena parte de ello se debe a la disociación que nuestra Universidad tiene para con los sectores populares -y alguna parte de los medios también- de nuestra ciudad y región”, se explica en la presentación que acompañaron dirigentes y estudiantes.
Allí se decidió conformar una comisión integrada por las entidades que suscribieron el escrito y el Consejo Académico de la casa de altos estudios. La finalidad será intentar vincular más estrechamente la formación de los estudiantes con las necesidades sociales del momento.
“Es necesario debatir qué debemos formar en nuestro sistema educativo: formar para el empleo o para el trabajo. Priorizar la relación Educación -Empleo implica capacitar en destrezas y habilidades específicas en función de una mayor aptitud para competir en un mercado laboral ya diseñado. Priorizar la relación Educación - Trabajo potencia el conocimiento científico y tecnológico del mundo de la producción para poder decidir luego la propia forma de inserción productiva”, remarca el escrito presentado ayer.
Entre los estudios previos mostrados ayer se presentó uno de la Facultad de Ciencias Económicas que analizó el abandono en los distintos tramos de las carreras de esa unidad académica. Allí se explicó que “cada vez son menos los trabajadores e hijos de trabajadores que finalizan sus estudios debido a las condiciones excluyentes -en el tema horarios por ejemplo- que exige nuestra institución”, señala. Y agrega: “Podemos observar cómo, de la cohorte 1998 y pasados 10 años, habían desertado el 69,5% de los estudiantes, habiéndose graduado sólo el 13,5% de los mismos y permaneciendo activos el 17,5%. Esto quiere decir que, en el mejor de los casos y a más de 10 años de comenzados los estudios, 1 de cada 10 estudiantes efectivamente egresa y otros 2 tienen posibilidad de hacerlo -aunque con mucho retraso-” en esa facultad.
Entre los momentos más críticos, aparece el primer y segundo año de las diferentes carreras, cuando más de la mitad decide abandonar las aulas.
Las propuestas sobre las que trabajarán
- Nuevas carreras, trayectos. Porque el conocimiento como compartimiento estanco es la reminiscencia de tiempos pasados hoy se hace impostergable el trabajo desde la interdisciplina. Creación de mallas curriculares novedosas que se desarrollen en conjunto con la sociedad.
- Profundización en carreras existentes. Creación de espacios abiertos, orientaciones, seminarios, ciclos, trayectos, con permanente actualización, con una relación constante de comunicación para la realización de actividades con organizaciones sociales, sindicales, con conferencias dadas por trabajadores y profesionales.
- Prácticas sociocomunitarias. En la UNRC ya se ha comenzado a trabajar en este proyecto. Proponemos una profundización en los espacios instituidos de Prácticas Sociocomunitarias. - Cursos de actualización y diplomaturas. Se podrán brindar cursos cortos de capacitación a trabajadores de manera gratuita, donde los educadores podrán ser estudiantes avanzados en carreras de grado, supervisados por docentes.
- Articulación U.N.R.C. con Nivel Medio. Se han hecho desde la Universidad y las escuelas de la ciudad distintas tentativas de acercamiento. Sin embargo aún falta profundizar.
- Bandas horarias. Para que los sectores trabajadores puedan acceder a formarse en la Universidad Pública.
Conadu firmó el acuerdo del 20,5%
El gobierno nacional y docentes universitarios de 5 sindicatos firmaron un aumento del 20,5% en tres etapas y un salario testigo de $ 2.800 para el profesor con dedicación semiexclusiva.
Estuvieron los dirigentes gremiales y el jefe de ministros, Juan Manuel Abal Medina, junto al titular de Educación, Alberto Sileoni. La suba contempla un primer incremento del 12,5% retroactivo a marzo, un 6% en junio y el último tramo del 2,5 en septiembre. "Es un acuerdo salarial serio y responsable enmarcado en un proyecto de país impulsado por Néstor y Cristina que fortalece a la Universidad”, dijo Abal Medina.


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