Una universidad nacional, en el ojo de la tormenta

En Tucumán, discuten por el destino de casi 1000 millones de pesos
El destino de los casi de $ 1000 millones que entre 2006 y 2008 recibieron la provincia de Catamarca y la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) de parte de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) está bajo sospecha.

En Tucumán, la controversia alcanzó en los últimos días su mayor intensidad, justo cuando en la casa de estudios se avecinan las elecciones de autoridades.

Las denuncias, en este caso, parten de los propios representantes de la UNT en YMAD, Rodolfo Campero y Mario Marigliano, dos ex rectores de la universidad, enfrentados con el actual rector, Juan Cerisola. En marzo del año pasado, ambos presentaron un pedido de informes, nunca respondido, sobre el destino detallado de los fondos provenientes de YMAD, usados para obras de construcción y refacción de facultades de la UNT.

La ley de creación de YMAD estableció que un 40% de las utilidades de la empresa irían a la UNT, hasta la finalización de una ciudad universitaria, tras lo cual la mitad de lo que percibía la entidad se destinaría al resto de las universidades nacionales del país.

"A mi criterio, no se cumplió con las exigencias de la ley, según la cual los fondos tienen que ir a un fin predeterminado, conforme a los planos aprobados para las obras", dijo a LA NACION Campero. "No se han hecho las obras con la transparencia que requiere la ley", agregó.

La tensión que existe entre el sector político que encabeza Cerisola y la oposición en la universidad se puso de manifiesto en la última reunión del consejo superior, celebrada el 30 de marzo pasado. El rector decidió levantar la sesión en la que iba a tratarse un informe crítico de la comisión de interpretación y reglamento de la universidad sobre la rendición de cuentas que él había hecho en diciembre del año pasado.

Cerisola no respondió a una consulta de LA NACION sobre el tema. Los diversos actores de la universidad consultados para esta nota coincidieron en que, con algunas excepciones, las obras en las facultades avanzaron. Pero objetaron la discrecionalidad del rectorado en el manejo de los fondos.

"Hay cuestionamiento sobre los procesos de adjudicación de las obras. La universidad decidió no aplicar los límites que establece la ley nacional de obras públicas. Esto les permite llamar a licitación pública sólo para las obras de más de 5 millones de pesos. Para el resto, se licita por invitación o se contrata en forma directa", dijo a LA NACION Raúl Torres Zuccardi, representante de los profesores en el consejo superior. "Las contrataciones directas siempre dan lugar a la discrecionalidad", agregó Torres Zuccardi.

En Catamarca, los cuestionamientos apuntan a que la provincia no destina los fondos a obras de infraestructura, como pretende la oposición, sino que los vuelca a las rentas generales de la provincia. "Si no se destina a obras públicas, cuando las minas se agoten no va a quedar nada para la provincia", dijo a LA NACION la diputada provincial Silvia Moreta.

El vocero del gobernador Eduardo Brizuela del Moral no respondió a una consulta formulada por este diario.

FICHA TECNICA

* Bajo La Alumbrera . Es uno de los yacimientos metalíferos a cielo abierto más importantes del país. Está ubicado en el noroeste de la provincia de Catamarca, a 2600 metros sobre el nivel del mar.

* Minera Alumbrera LTD . Es la firma extranjera que opera Bajo La Alumbrera. Se queda con el 80% de las ganancias de la mina. Tiene como accionista mayoritario a la empresa suiza Xstrata.

* YMAD. Es una empresa interestadual, dueña de los derechos de la mina. Está formada por la provincia de Catamarca, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y el Estado nacional. Se queda con el 20 por ciento de las utilidades. Según su ley de creación, debe repartir sus ganancias entre Catamarca (60%), UNT (20%) y el resto de las universidades nacionales (20%).

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