La decisión se tomó en una resolución muy dividida del Consejo Superior. Se impuso la moción de Spada, que sumó 9 votos. Otros seis querían una investigación total y 3 buscaban archivar la causa. Quejas porque ya no se conocerá si hubo irregularidades en el manejo del dinero dentro del convenio con Conae
Sin embargo, no se investigará nada vinculado a los fondos que se percibieron a partir de aquellos trabajos con la Conae y su derivación, que es el depósito del 20% para la Universidad. Así lo resolvió en una resolución muy dividida, el Consejo Superior de la Universidad Nacional.
El impulsor de la moción ganadora, el rector Oscar Spada, logró reunir nueve votos sobre 20.
La discusión comenzó pasadas las 16 y terminó después de las 19. En ese período, se discutieron los dos despachos que llegaron desde la Comisión de Interpretación y Reglamento. Uno proponía abrir los sumarios de manera amplia para investigar especialmente tres ejes: qué pasó con el 20% de los fondos que debía quedar para la Universidad y no fue depositado; por qué en la lista de personal afectado a los trabajos figuraban integrantes de la Facultad de Ingeniería que en realidad no lo eran; y por qué las tareas derivadas de los acuerdos se realizaban fuera del campus, en un galpón de Banda Norte, sin autorización previa. Los implicados son el ex decano de Ingeniería, Diego Moitre; el ex vicedecano, Carlos Bortis; y el docente Esteban Carranza, que aparecía como director de los convenios. El segundo despacho pretendía archivar directamente el asunto entendiendo que no había razones para investigar.
En el medio, había un dictamen del área de Jurídica, en el que se apoyaban ambos despachos. En su parte sustanciales indicaba que “sin dudas no es éste el caso de convenios y protocolos que transmitan en su tramitación, puesta en marcha, realización y finiquito una transparencia y un apego a las normas que permitan decir en esta etapa que nada ha pasado, y todo está en orden”.
Luego de escucharse voces de uno y otro lado, el rector propuso tomar un camino intermedio. Impulsó una moción para que se abran sumarios, pero sólo para analizar la situación administrativa de los convenios. Nada vinculado a los fondos.
Esto generó el rechazo de quienes buscaban abrir la investigación argumentando que debía quedar todo el proceso en claro para evitar que un cono de sombras se proyecte ante las dudas.
Spada remarcó que el área de Jurídica -de la cual depende la sumariante- había sido clara en su informe al señalar que sólo proponía iniciar un sumario en el plano administrativo y que dejaba en claro que no había cuestionamientos sobre los fondos y el 20%. Entonces impulsó seguir al área técnica en su sugerencia. Cosechó 9 votos contra 6 que quisieron investigar todo; 3 que propusieron archivar la causa y 2 abstenciones.
Inmediatamente se generó la polémica. En medio de la sesión el consejero Antonio Alfredo Julián, que votó para que todo se investigue, señaló que “es importante que se abra el sumario para esclarecer todos los hechos. Tal vez el resultado diga que estaba todo bien. No es la condena el inicio de los sumarios”, explicó. Gladis Mori, decana de Exactas e impulsora del despacho para abrir los sumarios, recordó que “con las explosiones -de la Planta Piloto- se puso en evidencia el desconocimiento de las actividades y de todo lo que se hacía”, y agregó: “Aquí se debe conocer todo lo que se hace. La Universidad es pública. Hay que dar la posibilidad de los descargos y corregir lo que se debe corregir”, destacó.
El docente de la misma facultad, Guillermo Ashworth, fue uno de los más fervientes impulsores de la investigación total. Se encargó de repasar las irregularidades denunciadas y se preguntó reiteradamente “por qué y quién decidió que no se hagan los aportes del 20% correspondiente a la Universidad”.
Quienes defendieron la posición de archivar la causa aseguraron que eso no se concretó porque se trataba de un convenio entre la Fundación Universidad Nacional y la Conae, y que los fondos iban directamente a la Fundación. Por ende, no correspondía esa retención, aseguraron. Por esa moción votaron los decanos Roberto Rovere de Agronomía y Veterinaria, y Pedro Ducanto, de Ingeniería; a los que se sumó el docente de esta última facultad, Jorge Obregón. Este último destacó que no estaba en claro cuáles eran los motivos por los que se acusa a los tres implicados, remarcó que “no hay nada concreto” y que “en esas condiciones no se puede abrir un sumario”.
Para Mori no había dudas: “Archivar la causa sería aumentar las dudas y alentar esas dudas sobre todo lo actuado dentro de la Universidad”.
Al final llegó el momento de la votación nomimal. Todos los claustros votaron divididos y ningún sector logró la mayoría absoluta, pero el rector alcanzó la primera minoría de los sufragios y se cerró el tema.
Comentá la nota