San Juan.- El pasivo supera los $400.000 estimativamente y es producto de juicios laborales y deudas con la AFIP. El intendente adelantó que buscarán la misma salida que el Club Obrero Rawson.
En esta ocasión, la unión vecinal de Zonda, encargada de la distribución y mantenimiento de la red de agua potable en el departamento, está pasando por una seria situación. Es que en sus espaldas recaen un par de juicios laborales y una abultada deuda con la AFIP.
Estimativamente, el pasivo inmediato que la unión vecinal debe afrontar supera los $400.000.
Consultado sobre esta problemática, el jefe comunal Francisco Porras se encargó de aclarar que acompañaran a la entidad, pero hasta donde se pueda. “Nosotros estamos acompañando a la unión vecinal dentro de lo que podemos. Nosotros hemos encarado obras de agua potable que debía hacerlas la unión vecinal como por ejemplo un mejoramiento integral de toda la red y conjuntamente con la provincia, queremos llevar agua potable a otros sectores del departamento. Ahora, lógicamente que para mejorar la situación de la unión vecinal, se va a necesitar ayuda externa”, sentenció el intendente.
En realidad el municipio viene ayudando de manera constante a la unión vecinal, ya que con recursos propios y gestiones en OSSE, han realizado obras que le correspondía a la gestión vecinal, ya que religiosamente cobran el agua potable en todos los usuarios.
Según Porras, las inversiones municipales y de OSSE que se han realizado, superan el millón de pesos. “El municipio no puede poner los $400.000 a la unión vecinal, va ayudar a gestionarlos. Ya estamos ayudando con dinero para obras. Pero bueno vamos a ver si nos reunimos con los organismos que correspondan para ver si podemos extender los plazos y de esa manera tratar de lograr una oxigenación de las finanzas de la unión vecinal”, aclaró Porras.
Pero, igual que en los casos anteriores, la salida más potable y fácil, parece ser solicitar la ayuda del Ejecutivo provincial.
“Yo creo que es una de las primeras alternativas que estamos evaluando llevar adelante, la de buscar la ayuda del gobierno provincial. Vamos a ver cuándo nos podemos reunir con las autoridades provinciales y eso será cuando tengamos los números de la unión vecinal bien detallados”, aclaró el jefe comunal.
El antecedente más reciente
El caso del Club Obrero Rawson le abrió la puerta a una serie de planteos de similares características. Inmediatamente después de conocerse el salvataje para el club rawsino, salió a la luz la situación del Club San Lorenzo de Jáchal, asfixiado por deudas judiciales, y ahora se suma la unión vecinal de Zonda.
Cabe recordar que el Club Obrero Rawson llegó hasta la instancia de remate del terreno, por no dar cumplimiento al pago de lo que se exigió en su momento por parte de la justicia, tras perder un juicio laboral que recaia sobre su administración. Por las pésimas administraciones de esta asociación civil, nunca se prestó atención al juicio hasta que fueron notificados que el club había sido rematado.
Automáticamente, las autoridades salieron a buscar ayuda desesperadamente y recayeron sobre el gobierno provincial. Tras gestiones realizadas por algunos concejales del departamento, se logró obtener la definición política del gobernador Gioja, quien ordenó la asignación de un subsidio del Ministerio de Desarrollo Humano de 0.000, monto que fue destinado al pago del juicio laboral que recaía sobre el club y de esa manera evitar el remate de los terrenos y sanear las cuentas de un club pésimamente administrado.
Comentá la nota