Unión-Pro: interna con fuego cruzado

En Unión-Pro se tiran con munición gruesa. Guerra de mails con denuncias cruzadas. Una concejal acusada de cobrar subsidios, la esposa de un diputado utilizando vehículos oficiales para fines particulares y una película de Ricardo Darín forman parte de la trama de la interna entre Mauricio Macri, Francisco de Narváez y PJ disidente.
Ramiro Tagliaferro, Damián Cardoso y Pablo Bonapelch son los tres máximos referentes, en Morón, de la alianza electoral de centroderecha. La decisión del diputado provincial macrista Ramiro Tagliaferro de adelantar su candidatura a intendente aceleró los procesos internos de su fuerza. “Viene algo mejor para Morón”, dice la leyenda en grandes y costosas gigantografías.

En paralelo, varios medios de comunicación –entre ellos El diario– recibieron varias fotografías donde se ve a un vehículo oficial del Ministerio de Desarrollo Social del gobierno porteño –cartera de la que es titular María Eugenia Vidal, esposa de Tagliaferro– en la puerta del jardín de infantes Crear y Ser de Castelar retirando a su pequeña hija de ese establecimiento. “No es para nada ético que la esposa del diputado y ministra de Mauricio Macri concurra a buscar a sus hijos con un vehículo oficial del gobierno porteño”, rezaban los mails.

La nota fue recogida por la edición dominical del diario Perfil y, curiosamente, llegó a las mismas casillas de email otra noticia: la concejal Margarita Guarana (que no responde a Tagliaferro sino al diputado Damián Cardoso) “cobra” una pensión graciable otorgada por la Cámara de Diputados de la Nación. “Es inmoral e ilegal cobrar una pensión que se otorga para indigentes y al mismo tiempo cobrar la dieta como concejal”, decía el escrito. En ambas acusaciones cruzadas se citan pruebas. La fotografía del vehículo oficial en la escuela, por un lado, y el número de cuenta del Banco Piano de Castelar donde se depositaba la pensión de Guarana.

El diario decidió no publicar las fotos de la Ford EcoSport de Vidal porque entendió que no sólo no había ningún delito allí, ni tampoco consideró que hubiera falta ética alguna en la práctica. Sobre el caso de Guarana, la concejal envió en menos de 24 horas dos certificados que acreditan su renuncia a recibir el subsidio de marras antes de su jura como concejal.

En rigor, lo que parece a simple vista como una operación de denuncias cruzadas despertó en el entorno de ambos legisladores suspicacias sobre el origen de los anónimos. La mirada, cruzada en un principio, se desvió luego para un tercero en discordia: el abogado Pablo Bonapelch.

Bonapelch, que no oculta su intención de ser el candidato de ese espacio, había sido denunciado por, supuestamente, promover una campaña sucia en el 2005 contra el entonces candidato del PJ Juanchi Zabaleta. Bonapelch, por entonces representante de Aldo Rico en el distrito, más tarde se convirtió en una especie de mano derecha del subcomisario Luis Patti, hasta que fue detenido por violaciones a los derechos humanos en la última dictadura militar.

Ahora, se acercó a Unión Pro con la intención de candidatearse por ese espacio. En el entorno de los diputados no solo creen ver su mano detrás de la movida, si no también, aseguran, que la película éxito del momento, Carancho, protagonizada por Ricardo Darín, está inspirada en el rol del abogado especialista en accidentes de tránsito, cuyo centro de operaciones, dicen, era el Instituto de Haedo. “Si en la zona hay un carancho, ese es Bonapelch”, aseguran.

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