La Unión Europea sanciona a Bulgaria por su déficit fiscal

Bulgaria se convirtió en el país número veinticinco, de los veintisiete que integran la Unión Europea en ser sancionado con un procedimiento administrativo por la Comisión Europea a causa de su excesivo déficit fiscal.
La nación del Este europeo anunció que sus cuentas públicas tuvieron durante el año 2009 un 3,9% de insolvencia sobre su PBI, un 0,9% mayor al tope que fijan las normas de la Comunidad Europea respecto a la disciplina presupuestaria.

En la propuesta de recomendación, realizada por el organismo, (que debe ser refrendada por todos los integrantes del grupo) se pide a Bulgaria que reduzca el déficit por debajo del 3% del PBI de una manera “creíble y sostenible” para, a más tardar, el año 2011.

También solicitó a las autoridades búlgaras que “mejoren la eficiencia del gasto público terminando de poner en marcha reformas estructurales en el área de la administración pública, la salud pública, la educación y las pensiones”.

El otro criterio que evalúa el organismo europeo, el de endeudamiento del Estado, cumple con las normas previstas al situarse en el 14,8% del PBI en 2009.

La apertura del expediente se produjo un mes después de que el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, señalara sus dudas sobre la fiabilidad de los datos divulgados por la oficina de estadística del país, situación que recuerda el caso griego.

Eurostat, el organismo europeo de control estadístico, anunció el envío de una misión de inspección para el segundo semestre de 2010, a fin de verificar los métodos de medición empleados por las autoridades búlgaras.

Cuentas en orden

Otros países en serios problemas presupuestarios avanzan en las medidas para poner a tono sus cuentas fiscales.

El gobierno de Italia logró que el Parlamento le diera su voto de confianza para seguir adelante con sus impopulares medidas de austeridad por 25.000 millones de euros, tras acordar cambios que mantuvieron sin variación el monto final del paquete. El nuevo presupuesto incluye recortes de financiamiento a los gobiernos locales y el congelamiento de los salarios de los empleados públicos, desatando las protestas de alcaldes, gobernadores regionales y de los sindicatos.

En Gran Bretaña las instrucciones del gobierno de David Cameron son que el recorte del gasto llegue a todos los ministerios del Estado, incluida la familia real, con lo que prevé una reducción del gasto corriente en un 40%.

Alemania, en cambio, anunció que déficit para el año 2010 será menor al previsto inicialmente. Llegará a 65.000 millones de euros, 15.000 millones menos que lo estimado originalmente. De esta manera, la canciller Angela Merkel sobrecumple con los objetivos trazados para escapar de la crisis.

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