La Unión Europea logró acuerdos, pero Gran Bretaña dio un portazo

Aunque coincide con los ajustes impulsados en Bruselas, David Cameron no suscribió el tratado intergubernamental, porque “no contempla los intereses del Reino Unido”. Alemania y Francia debieron conformarse con consenso parcial.
La cumbre de la Unión Europa en Bruselas que terminó ayer no logró un consenso general para avanzar con una línea común para salvar al euro. Sólo los 17 países de la zona de la moneda única y otros seis más decidieron sellar un pacto fiscal propuesto por Alemania y Francia, que se traducirá en un tratado intergubernamental.

El Reino Unido mantuvo su negativa a unirse a la propuesta, haciendo fracasar el consenso. “Fue una decisión difícil pero es la correcta”, dijo el primer ministro británico, David Cameron, después de diez horas de negociaciones. “Lo que se propuso no es acorde a los intereses de Reino Unido, y por eso no lo apoyo”, explicó Cameron.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, reconoció el fracaso de un acuerdo unitario. “Fue imposible lograr unanimidad. Hubiéramos preferido un acuerdo con los 27 estados miembros de la UE. Desde el punto de vista institucional, todo hubiera sido más simple si los 27 están de acuerdo y sería más rápido llegar a decisiones importantes”, lamentó el portugués. El temor del dirigente es que el método intergubernativo, alternativa a un cambio del Tratado, pueda frenar la toma de decisiones drásticas y rápidas.

Sin embargo, la canciller alemana, Angela Merkel, defendió la solución intermedia alcanzada por los 17 países que integran la zona del euro y otros seis países que optaron por unirse al pacto. “Es un muy buen resultado el que hemos logrado”, señaló Merkel. “Formaremos una nueva unión fiscal, que al mismo tiempo será una unión de estabilización”, acotó, explicando que habrá castigos automáticos a los socios que incumplan la disciplina presupuestaria.

El nuevo acuerdo de los 23 países, que oficialmente será un tratado intergubernamental, será elaborado en los próximos meses y sería suscripto en marzo próximo.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, informó tras las negociaciones que Cameron había presentado “exigencias inadmisibles” de apoyo al mercado financiero británico, y que por eso mantuvo su oposición rotunda. Los otros dos países que por el momento no se unen al nuevo acuerdo son Suecia y la República Checa, que señalaron que deberán consultar primero con los Parlamentos.

Sarkozy informó que el nuevo acuerdo incorporará “la totalidad” de las propuesta franco-alemanas, centrándose en la disciplina presupuestaria, el freno a la deuda y el castigo automático para quienes no cumplan.

Otro de los países que terminó la cumbre con preocupación fue Finlandia. La ministra de Finanzas advirtió sobre la posible salida de su país del Mecanismo Europeo de Estabilidad, el futuro fondo de rescate permanente de la UE, si las decisiones sobre su funcionamiento son tomadas por mayoría y no por unanimidad. “Nos atenemos a este pedido de unanimidad”, dijo Jutta Urpilainen. Finlandia teme que la adopción de la mayoría en las decisiones sobre el fondo de estabilidad termine por perjudicar a los países más pequeños.

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