Por primera vez en casi 20 años la Unión Europea (UE) dio luz verde a un grupo de once países, encabezado por Alemania y Francia, para que trabajen en la introducción de un impuesto a las transacciones financieras.
Es un "importante hito para las políticas fiscales de la UE", aseguró el comisario europeo de impuestos Algirdas Semeta a la salida de una reunión del organismo plurinacional. Si bien la UE prevé que los países que lo integran puedan aplicar legislación fiscal específica, la condición para hacerlo es que al menos sean nueve las naciones que compartan la política y que el resto de los 27 integrantes acepten la propuesta. Eso fue lo que sucedió ayer y por eso ahora Alemania, Francia, España, Italia, Austria, Portugal, Bélgica, Estonia, Eslovaquia, Eslovenia y Grecia dispondrán de un tiempo para diseñar el plan y llevarlo adelante sin complicaciones.
En 2011 la Comisión Europea ya había propuesto que las operaciones en bonos y acciones se graven con una tasa del 0,1% y las transacciones con derivados con un 0,01%. «
Ap y Dpa
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