Los doce países que integran la Unasur decidieron ayer impulsar el uso de monedas locales para el comercio intrazonal, en un mecanismo tendiente a fortalecer el comercio y preservar la reservas regionales ante un empeoramiento de la crisis financiera en las naciones centrales
Allí, las delegaciones de los países de Unasur decidieron constituir formalmente el Consejo Sudamericano de Economía y Finanzas, integrado por ministros y presidentes de bancos centrales de la región, organismo que tendrá su propio estatuto y un plan de acción. Tanto Boudou como Mejía coincidieron en calificar de “histórica” la constitución del órgano multilateral, y ratificaron la idea de constituir una “nueva arquitectura financiera” para la región.
Los ministros decidieron recomendar a los gobiernos, entre otras cuestiones, profundizar el uso de monedas locales en el comercio intrazonal, cuyo volumen alcanza los 120.000 millones de dólares anuales.
Según palabras de Boudou, esa medida permitiría a los gobiernos de la región “preservar mejor las reservas” internacionales en caso de una complicación de la crisis.
También se decidió proponer a los presidentes de la región una ampliación, modificación y fortalecimiento del denominado Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR), que integran Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Perú, Uruguay y Venezuela, y cuya función es facilitar la balanza de pagos entre los socios, mediante recursos de los bancos
centrales.
El paquete incluye recomendaciones a los presidentes para fortalecer la Corporación Andina de Fomento (CAF) y la constitución del Banco del Sur, todavía en trámite parlamentario en distintos países, de modo de dotar a la región de más bancos de desarrollo.



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