A cinco días de la misteriosa desaparición del hombre de 77 años, persisten las incógnitas sobre su paradero, a pesar que es buscado intensamente por las fuerzas policiales. La justicia tomó declaración a medio centenar de personas, pero aún no hay una hipótesis firme.
De acuerdo a los testimonios recogidos, la justicia achicó el margen horario en que apareció el vehículo en ese lugar, a esa media hora (entre las cuatro y media y las cinco de la tarde del lunes), aunque no se habría podido avanzar mucho más.
También se supo que el teléfono celular de Barbero está permanentemente apagado y sus familiares manifestaron que no utilizaba mucho ese aparato, aunque se estableció que en la semana previa a su desaparición, hizo solo dos llamadas, aunque a centros de salud, para pedir turnos médicos. El rastreo de llamadas no arrojó datos que permitan esclarecer su paradero, como así tampoco, el peritaje que se realizó a las llamadas emitidas y recibidas en su teléfono fijo.
Al momento de desaparecer, el hombre llevaba pantalones de vestir, zapatos marrones y una camisa clara.
Este viernes por la mañana, la justicia ordenó a Bomberos que rastrillaran la zona del Lago del Fuerte, en procura de obtener indicios, aunque la búsqueda arrojó un saldo negativo.
Por sede judicial, además, pasaron alrededor de 50 personas; entre vecinos de Barbero, habitantes de la zona donde apareció el automóvil y familiares, aunque según se deslizó, no pudieron aportar elementos de interés para esclarecer el absoluto misterio que rodea la situación del anciano.
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