Unos 8 mil asistentes el viernes, 12.900 el sábado y un número aún mayor el domingo fue el saldo de público presente en la II edición del Corrientes Rock. Música que llevó al Sosa Cordero otro tipo de espectáculos distinto a los acostumbrados chamamé y show de comparsas
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Edición del Martes, 13 de Septiembre del 2011
Martes 13/09/2011 | 00:13 hs Leído 40 veces.DIVIDIDOS Y NONPALIDECE LOS MÁS OVACIONADOS Unas 13 mil personas despidieron la última noche de rock y reggae
Unos 8 mil asistentes el viernes, 12.900 el sábado y un número aún mayor el domingo fue el saldo de público presente en la II edición del Corrientes Rock. Música que llevó al Sosa Cordero otro tipo de espectáculos distinto a los acostumbrados chamamé y show de comparsas.
La última noche del Corrientes rock logró la conjunción entre bandas locales y nacionales, público de todo el NEA , rock y reggae para despedir la segunda edición de un evento que podría llegar a marcar la agenda de espectáculos en toda la zona.
Carentes de este tipo de festivales desde el viernes se acercaron a la capital correntina distintos jóvenes -y no tanto- provenientes de Rosario (Santa Fe), Formosa, Resistencia (Chaco), Posadas (Misiones) y Salta para lograr ver a sus músicos preferidos. En esta oportunidad después de su última visita a suelo taragüí en el 2007, Divididos recibió toda la ovación de su público cerca de las 23.
Mientras, mucho antes, cerca de las 16 ya se agolpaba gente en inmediaciones al anfiteatro Mario del Transito Cocomarola en lo que hacía prever una noche mágica para los amantes del rock.
Las bandas locales Séptimo hijo, saltimbanquis, la botica y pista 2 empezaban a dar los acordes para recibir a las bandas nacionales, una de ellas, Nonpalicede grupo de reggae que por primera vez visitó Corrientes y con muchos adeptos al estilo musical de todo el mapa argentino.
El grupo de reggae se formó a mediados del año 96 con una fuerte influencia de la escena jamaiquina de la década del ’70, con este propósito se sumaron a la banda otros amigos músicos que llenaron el domingo el escenario de los más alegres colores rojo, verde y amarillo, de rastas y mucha “espiritualidad” que se sentía en el aires de la noche correntina.
Originarios de la ciudad de Tigre (Buenos Aires) Nonpalidece surge de un lunfardo (slang) con el cual el grupo se representa, “no palidecer es la actitud de un guerrero y así nos identificamos con la música” dijo la voz del grupo, Néstor Ramljak.
Mientras el líder vocalista iba presentando al grupo sonaron temas como “Tu presencia”, “El fuego en nosotros”, “En el aire”, “El ciclo de la vida”, “La flor” y “Abre los ojos” por sólo nombrar algunos temas que se escucharon por el lapso de una hora.
Minutos antes de las 23 la Aplanadora del Rock integrada por Ricardo Mollo (voz y guitarra), Diego Arnedo (Bajo) y Catriel Ciavarella (batería) pisó, nuevamente, por tercera vez el escenario Sosa Cordero.
La expectativa por ver nuevamente a la banda se respiraba en todo el espacio, jóvenes y no tanto empezaban a acercarse lo más que se podía al escenario con banderas, remeras y otros “chiches” del mundo del rock.
La banda de Hurlingham se trajo consigo un amplio repertorio que duró cerca de una hora y media dando un cierre ideal. Pasaron por ese tiempo lo más diversos temas nuevos, viejos, conocidos y no tanto. Con la mayoría de las canciones del álbum “Narigón del Siglo” y “Amapola del 66” sonaron los clásicos como “El 38”, “La era de la boludez” y “Ala Delta” justo en este momento un problema de sonido arruinó la excelente jornada en la que Mollo y Arnedo empezaron a zapar de una forma increíble. Ambos se lucieron en “Nene de antes” momento en el que la voz del grupo dedicó a “los nenes de antes y a los que ya se han retirado por falta de hígado” luego siguieron “Mantecoso”, “Muerto a laburar”, “Amapola del 66”, “Ay, que dios boludo”, “Hombre en U”. “Cuantos tienen un perro” pregunto Mollo y sonó “Perro funk” en honor a ese amigo inseparable y fiel.
En más de una oportunidad el grupo logró una mística particular rockera en el Anfiteatro Mario del Transito Cocomarola al recordar al padre del rock nacional, “Pappo” y más de un fanático del Napolitano aplaudió hasta las lágrimas con los homenajes. (Ver página 19)
Como no podía ser de otra manera, al sonar “Dame Nesquic” aquellos fanáticos de Sumo pintaron un lagrimón en sus rostros. Momentos antes del final pidió que se levante una bandera de “Sumo” se acerco al público y se despidió hasta un próximo encuentro dando la tecla final al evento que logró conjugar una diversidad de público de distintas partes del mapa argentino y mostrando que la gente ¡quiere rock! .
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