Limpian edificios públicos y privados, mejoran espacios verdes, realizan tareas de construcción o están a cargo de actividades educativas. La modalidad se multiplica y promueve nuevas iniciativas
Los beneficiarios integran 7 cooperativas de mantenimientos de edificios públicos y privados, 2 a cargo del asesoramiento de áreas administrativas, 3 vinculadas a los espacios verdes, 5 ligadas con la construcción, 4 integradas por docentes y un número similar relacionada con la tarea de auxiliar en jardines maternales.
Desde el área de Cooperativas de la Municipalidad también asesoran a otros 7 emprendimientos sin vínculo directo con el Estado local.
Sergio Lo Duca, responsable del área, dijo en diálogo con PUNTAL que la metodología “permite una salida laboral y la oportunidad para obtener ingresos genuinos propios”.
Ingreso promedio
“El ingreso promedio de cada trabajador es de 1.450 pesos por media jornada laboral de 4 horas. Al estar regularizados, pasan a tener formalidades como obra social, aporte jubilatorio, un seguro de vida y de accidentes personales”, explicó.
El funcionario añadió que los integrantes también cuentan con un seguro de responsabilidad civil y el servicio de cochería, con descuentos de farmacias y servicios sociales.
Algunas cooperativas, como “Amigos de Oncativo”, a cargo de la limpieza del río Cuarto, cuentan con estructura y maquinarias propias, “lo que les otorga mayor independencia y oferta laboral”.
“Para alcanzar ese contexto, los beneficiarios destinan ahorros de sus excedentes. Esto les permite no depender exclusivamente del municipio y poder competir en el marco privado”, indicó Lo Duca.
Agregó que “existe un enorme sacrificio privado porque las personas que ganan 2 mil pesos por mes deben destinar 200 pesos para el mecanismo de ahorro”.
“Son un ejemplo de organización que sólo es posible cuando existe un compromiso y liderazgos importantes en el desarrollo de la idea”, opinó.
Regularización
Las denuncias por irregularidades en los procesos administrativos, la firma de documentos en blanco, el descuento de fondos para asignaciones que nunca se pagaban y la tercerización en la gestión de las cooperativas, fue un mal que perjudicó el nacimiento y evolución de numerosos emprendimientos.
Sergio Lo Duca aseguró que se promovió un esquema de normalización para sanear las dificultades estructurales de los proyectos.
“El criterio es que las cooperativas funcionen en un 100 por ciento, con sus aportes al día y la cobertura social. El segundo paso es que ellos mismos creen sus propios proyectos y avancen en el crecimiento cooperativo”, indicó.
Con el control estatal, las organizaciones volvieron a realizar asambleas y se presentaron los balances sobre ingresos y gastos.
“Es una modalidad que suma participación y nuevos proyectos. Pintores de edificios, con capacitación en pintura en altura, y expertos gastronómicos están impulsando nuevas cooperativas. También hay opciones que promueve la CTA. Son alternativas viables y que significan una salida laboral”, subrayó.
La modalidad con mayor inestabilidad laboral es la de la construcción. Las 80 personas que componen las cooperativas están condicionadas por la oferta de tareas oficiales y privadas.
Durante el 2011 se produjo una regularización institucional, debido a que carecían de balances y desde hacía años no efectuaban asambleas.
A partir de la normalización legal, las cooperativas comenzaron a ser beneficiadas con contrataciones directas y se promovieron convenios con el municipio y privados.
Los integrantes ganan en promedio 4 mil pesos por mes y la jornada horaria es fijada por los plazos del trabajo.
Las cooperativas nacieron con la construcción de centros de integración comunitaria y estuvieron a cargo de la construcción de veredas y bicisendas.
El 70 por ciento del plantel está compuesto por mujeres que eran beneficiarias de planes sociales y son jefas de hogar. Muchas viven solas, con sus hijos en edad escolar.
Cooperativa de travestis
Lo Duca señaló que la propuesta para crear una cooperativa de travestis no pudo avanzar por la exigencia de algunas beneficiarias de obtener un ingreso fijo por parte del Municipio.
“Les ofrecimos capacitarlas en distintos oficios para que la cooperativa tenga un objetivo social amplio. El objetivo es que puedan vivir sin la prostitución. De todos modos, no se garantiza un haber fijo porque eso sería volver a caer en el subsidio”, indicó.
El funcionario resaltó que la Municipalidad se comprometió a adquirir uniformes para actividades estatales que podrían crear las travestis y confió en que la propuesta “pueda reactualizarse”.
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