César Jofré prestó hoy declaración indagatoria en el juzgado del Instrucción N° 1 a cargo de la jueza Mirtha Esley y dijo que vio el tren a unos doscientos metros. Que por su experiencia, sabía que podía pasar, pero que al cruzar las vías el motor del vehículo que manejaba "se quedó muerto", según relató su abogado defensor Marcos Juarez.
Según lo relatado por el letrado a la prensa, Jofré negó que se haya tirado del colectivo antes de ser embestido por el convoy como indicaban algunos testimonios, sino que "fue despedido por el golpe" y salió por una ventanilla.
Marcos Juarez negó que su defendido llevara auriculares puestos; "es una falacia", sostuvo y contó a la prensa que el conductor, al relatar los momentos previos al choque, dijo que las niñas venían cantando, gritando y tocando el timbre.
Jofré negó también que un sacerdote que había traspuesto el cruce a nivel le hubiese hecho señas para que detuviera su marcha.
El conductor del interno 63 de Polo el día de la tragedia, al momento de las preguntas del ministerio Fiscal, se abstuvo de declarar. El ingreso del imputado por el accidente se produjo alrededor de las 13,15 y se retiró pasadas las 14,30.
El abogado cordobés, que viajó expresamente a San Luis para hacerse cargo de la defensa de Jofré, anticipó que estudiará si pide el cambio de jurisdicción a la Justicia Federal, por el lugar donde ocurrió el accidente.
En otro orden, dijo que revisaría los archivos periodísticos para ver si la jueza que lleva la causa había preopinado y si la recusaría.
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