Equiparar en el plano académico los avances en infraestructura es uno de los objetivos que fijó el gobernador, al encontrarse con los actores que firmaron el acuerdo y ratificar su contenido. La asamblea interclaustro busca excusas para sostener la toma del Rectorado.
“La normalización para nosotros no era el objetivo principal sino el punto de partida para que la universidad pueda brindar la calidad educativa que se merecen nuestros gurises entrerrianos, como una de las mejores instituciones del país”, expresó Urribarri en el Salón de los Gobernadores ante los 21 actores que suscribieron el acuerdo.
Equiparar en el plano académico los avances en materia de infraestructura en torno a la universidad fue otro de los objetivos que señaló Urribarri. Enumeró las obras con distinto grado de avance y luego, definió: “Siempre hemos sostenido que la Uader debe ser la solución de miles de entrerrianos que no tienen ni tendrán la oportunidad que tienen otros jóvenes de ir a estudiar a otras ciudades del país. Con ese sentido también hacemos este esfuerzo económico, que es además una obligación como política educativa”.
Escuchaban al mandatario autoridades de la Uader, representantes de los claustros de estudiantes, graduados y administrativos, dirigentes de los gremios de docentes y trabajadores y miembros de la comisión bicameral relacionada con la casa de estudios, además de los ministros de Gobierno, Adán Bahl, y de Educación, José Lauritto, que minutos antes le habían entregado al mandatario el documento firmado.
Urribarri manifestó su satisfacción por el trabajo realizado y dijo sentir “un sano orgullo como gobernador de la provincia” por el acuerdo alcanzado” y remarcó: “Tenemos la sana ilusión de lograr la mejor calidad educativa para que los egresados de la Uader no sólo tengan la validez de sus títulos, sino también la posibilidad de competir de igual a igual con profesionales de todas las casas de estudios del país”.
Tonta idea. En relación al proceso de negociación que fue necesario para alcanzar el acuerdo, Urribarri dijo hacer “todos los días lo mejor para alcanzar los objetivos planteados” y aseguró: “Jamás este gobernador, ni ninguno de los funcionarios ni los legisladores, tuvo la tonta idea de dilatar y mucho menos impedir la normalización de la Uader. En cada uno de nuestros actos, pequeños o grandes, estuvo de manifiesto siempre la intención de normalizar como punto de partida”.
Una supuesta postura contraria por parte del gobierno provincial a la normalización de la universidad, y luego la presunta decisión de dilatar los tiempos, fueron los principales ejes de la protesta de la asamblea interclaustro, que no solo no se presentó a firmar el acuerdo que contiene sus exigencias, sino que continúa llevando adelante la toma del Rectorado de la casa de estudios.
Ayer algunos de los estudiantes que conforman la asamblea emitieron mensajes diversos en varios medios. Que no los habían invitado a la firma del acta, que no tuvieron tiempo de estudiarla y que no se produjeron las renuncias de todas las autoridades de la universidad y de las facultades fueron algunos de los argumentos esgrimidos para defender una protesta que, más allá del número de personas que acompañó la marcha convocada el miércoles, a esta altura carece de sentido y de fuerza.
Se pronunciaron al respecto los estudiantes, docentes y graduados nucleados en la agrupación peronista Descamisados, mediante un comunicado en el que calificaron de “histórico” el momento que atraviesa la Universidad y consideraron el proceso que concluyó con el acuerdo como “un verdadero ejercicio democrático que amplía el horizonte en vez de reducirlo y estrechar la participación como pretenden otros actores”, sostuvieron.
“Cuando el objetivo es solucionar un problema, nada es mejor que sentarse a hablarlo y discutir entre todos los involucrados. Eso se ve reflejado en el acta suscripta y no firmarla es una muestra más del sectarismo y el autoritarismo de quienes mantienen tomado el Rectorado de nuestra universidad hasta que las cosas no se hagan como ellos quieren. Los mismos sectores que en función de sus intereses se arrogan la representación de la comunidad universitaria toda y se proclaman como los únicos centinelas de la normalización”, cuestionaron los miembros de la agrupación.
Acuerdo. El acta suscripta expresa el acuerdo para dar cumplimiento al fallo del Superior Tribunal de Justicia (STJ) que ordenó que se completen los 55 concursos en trámite y establece el 31 de octubre como plazo para llevarlos adelante.
A partir de esa fecha, y mientras también se implementa la democratización plena por la cual todos los profesores interinos con más de dos años de antigüedad podrán ser candidatos, se iniciará el cronograma electoral, que finalizará 21 de diciembre con la elección del nuevo rector.
Badano valoró el apoyo de Urribarri
La decana de la Facultad de Humanidades de la Uader, Rosario Badano, dijo ayer en Casa de Gobierno que el cronograma de normalización de la universidad es “la coronación de todo lo que veníamos trabajando”. Luego, consideró que “no hay presencia institucional más importante que la del gobernador de la provincia que rubrica este acuerdo que llevó un esfuerzo de todos” y definió al acompañamiento del mandatario como “la garantía más fuerte para la normalización”.
Por su parte, el secretario general de Agmer, Fabián Peccín, destacó la importancia de contar con el compromiso político del gobierno para la normalización de la Uader, a la que consideró “un hecho histórico”.



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