Con 10 mil turnos atrasados, en el hospital volvió la atención

Es la cantidad de pacientes que quedaron pendientes como consecuencia del paro de 48 días que realizó la UTS. Demorará semanas en normalizarse. Esperan la convocatoria para iniciar la negociación

Con casi 50 días de paro continuados y unos 10 mil turnos acumulados, el Nuevo Hospital recuperó ayer parte de su movimiento habitual. Es que tal como lo había sugerido la conducción de la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) ayer se decidió la suspensión de las medidas de fuerza iniciadas a fines de septiembre en reclamo de mejoras salariales.

En una asamblea iniciada a partir de las 10 en el ingreso por Guardias Nacionales, los trabajadores discutieron los términos de la conciliación dictada por la Secretaría de Trabajo provincial y lo que la UTS llevaría a la mesa de negociación con los funcionarios.

Pero también hicieron hincapié en la situación puntual del San Antonio de Padua, especialmente a partir de los recortes en los sueldos de los trabajadores aplicados por la provincia como consecuencia de las jornadas de paro. Remarcaron que los descuentos fueron “mal hechos” porque en realidad no hubo ausencias y se atendieron las urgencias y emergencias. Pero la Provincia insistió en que día no trabajado, día no pagado. Y los descuentos tuvieron máximos que superaron los mil pesos en algunos trabajadores.

Lo cierto es que finalmente se votó a favor de suspender las medidas de fuerza esperando resultados positivos de las negociaciones que, se espera, comiencen esta semana.

Alrededor del círculo que conformaban los trabajadores en el ingreso del hospital, los pacientes iban y venían. Especialmente eran madres jóvenes que con sus bebés en brazos buscaban un turno en pediatría.

Muchas debían realizar consultas regulares para sus hijos y desde hace casi 50 días que no lo lograban por las medidas de fuerza. Fueron las primeras en aparecer ni bien se supo del fin de la medida de fuerza.

En los turneros comenzó a formarse a media mañana una tímida cola. En los pasillos y las salas de espera vol-vían a circular pacientes, después de casi un mes y medio de constante vacío.

Es que por el paro por tiempo indeterminado, la concurrencia al hospital había caído drásticamente. Incluso por las guardias, donde en un comienzo se había redireccionado la demanda.

Pero el cierre total de los consultorios externos llevó lentamente a una gran acumulación de turnos sin atender. Ayer, se estimaba que eran más de 10 mil los que quedaron pendientes en los 48 días que duró la medida de fuerza desde el 28 de septiembre que comenzó el paro.

Por eso los trabajadores admitían que costará al menos varias semanas normalizar la situación y “ponerse al día” con los pacientes que ahora deberán buscar nuevos turnos para reprogramar su visita a los consultorios.

Comentá la nota