Con turismo al revés, no se va a ningún lado

Con turismo al revés, no se va a ningún lado
Los piquetes cortando rutas, conjugados con la escasez de combustibles y las cenizas del volcán Puyehue, conforman un cuadro muy perjudicial para el turismo en la cordillera neuquina.
La situación, que no ha sido resuelta en los aspectos sociales, económicos y muchos menos los correspondientes a la naturaleza (más difíciles de solucionar), no es nueva. Por el contrario es recurrente, y de hecho viene perjudicando a la industria turística provincial desde hace años, a contramano de los esfuerzos por hacer de este rubro económico de exportación un sector sustentable y redituable para Neuquén.

Este fin de semana “largo”, por decisión del gobierno nacional que estableció el mecanismo de feriados “puente” para unir a los rojos del almanaque con sábado y domingo, se registran los tres componentes perjudiciales: bloqueo de ruta en Senillosa, de parte de los obreros del matadero Copromaneu; escasez de naftas pese a los declamados esfuerzos por fortalecer el abastecimiento; y la insistente presencia de la ceniza volcánica, que desalienta decisiones turísticas previas.

Lo de la ceniza no es fácil de solucionar. Depende más de lo que “decida” hacer el volcán que de lo que puedan hacer los hombres. Pero la situación de Copromaneu, en crisis recurrente desde hace muchos años, es casi un ejemplo de la mora político-económica del estatus quo neuquino.

Copromaneu estuvo estos últimos años manejado por empresarios neuquinos de fuerte vinculación con el poder político provincial y el MPN en particular. Ha recibido subsidios estatales provinciales y también nacionales. Exploró la posibilidad, hace muy poco, de conformar una cooperativa con la mediación de Trabajo de la provincia. Y ahora hay un fuerte lobby para que se traspase la planta al dueño de otro frigorífico, A y M.

Mientras tanto, los empleados no cobran ni trabajan: cortan la ruta.

Todo esto, en una planta industrial del rubro cárnico que pretendió ser modelo cuando se inauguró, y que es una de las pocas fuentes de trabajo que tiene Senillosa, un municipio que nunca hasta ahora ha podido escapar del estigma del subsidio provincial permanente.

Lo de la escasez de naftas en la principal provincia productora de hidrocarburos es realmente patético. Así lo hicieron notar los mismos empresarios, representados en la Federación Empresaria. El sector reclama mayor énfasis de parte del gobierno de Jorge Sapag para exigir un abastecimiento que –más que normal- sea realmente efectivo.

No sirve que se muestren estadísticas de despacho, cuando no hay naftas en las estaciones de servicio.

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