Además afirman que ya hay reservas para el fin de semana largo de agosto.
Asimismo, indicó que “el turismo superó ampliamente las expectativas en la ciudad y, al tiempo, la consolidó como uno de los grandes destinos durante el invierno dentro del país”.
Al tiempo, el funcionario indicó que debido a la gran cantidad de personas que arribaron a la provincia, las capacidades hoteleras estuvieron colmadas en un cien por ciento, por lo cual muchos no pudieron alojarse en la ciudad. “Actualmente y debido a esto, muchas personas ya comenzaron a hacer reservas en los diferentes hoteles para el fin de semana largo del mes de agosto, lo que sin dudas nos da muestras de lo atractivo que resulta Santiago para el resto del país”, expresó Martínez. Por su parte, además, destacó que hay un cambio en la gente a la hora de elegir sus sitios para vacacionar. “Antes, las opciones eran las costas o las sierras, pero ahora se empieza a ver al Norte como un nuevo destino por el turismo termal, el religioso y las distintas propuestas folclóricas, populares y gratuitas que van surgiendo”, dijo el funcionario. Finalmente, indicó que para este fin de semana se prevé también una ocupación plena, sobre todo en Las Termas, debido a que continúan las vacaciones de invierno en las grandes urbes del país como por ejemplo en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
Se vuelcan unos $3 millones a la economía
Con la capacidad hotelera de Santiago y La Banda ocupada a pleno, desde la Subsecretaría de Turismo provincial estimaron que los más de 150 mil visitantes que tuvo la ciudad durante estas semanas por los festejos del cumpleaños 457 de la “Madre de Ciudades”, dejaron en el circuito comercial santiagueño cerca de $3 millones.
“Por estos días, hubo un derrame de dinero interesante, una movida sumamente importante, tanto del turismo interno como del que vino de otras provincias como del exterior”, manifestó Jorge Martínez.
Por su parte y de acuerdo a estimaciones realizadas tanto desde el sector público como del privado, coincidieron en señalar que lo que sucede en esta temporada no tiene punto de comparación con la del año pasado. Primero, porque la situación sanitaria del país por la aparición de la gripe A y el dengue destruyeron todos los planes vacacionales de la gente. Segundo, porque aún no estaba claro cuán fuerte sería el impacto de la crisis económica de la que se hablaba. “Ahora, la situación es otra, no hay enfermedades, no se ve la crisis, eso ha marcado una diferencia muy fuerte con el año pasado”.

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