El debate y aprobación final por parte del Senado de la llamada Ley de Matrimonio Igualitario, que consistió en una modificación al Código Civil para permitir el casamiento entre parejas homosexuales, repercutió con fuerza en Tucumán. Los tres representantes de la provincia en la Cámara alta tuvieron posturas y actitudes distintas. La ultrakirchnerista Beatriz Rojkés de Alperovich apoyó el proyecto tal cual llegó de la Cámara de Diputados y lo fundamentó con un discurso llamando a "terminar con todo tipo de discriminación". En cambio, el radical José Cano votó en contra y en su discurso advirtió sobre la inconstitucionalidad de la norma aprobada. Por último el oficialista Sergio Mansilla, quien había expresado públicamente su desacuerdo con la iniciativa, no estuvo presente en el recinto mientras se discutía el tema y tampoco en la votación. Más allá de la valoración que pueda efectuarse sobre la actuación de los representantes tucumanos en el Congreso de la Nación, la norma aprobada en la madrugada de ayer era algo que esperaban desde hace meses ocho parejas homosexuales tucumanas, que tienen la intención de contraer matrimonio ni bien el cambio legislativo cobre vigencia. Así lo confirmó a EL SIGLO la titular de la delegación local del Instituto Nacional contra la Discriminación la Xenofobia y el Racismo (INADI), Teresa Ivankow, quien consideró que la aprobación en el Senado de la iniciativa que impulsa el matrimonio gay "es un hecho histórico, tan importante como lo fue la sanción Ley del Divorcio". "Estamos muy contentos porque se haya dado este paso del Senado que demuestra gran crecimiento de pensamiento social", reflexionó la funcionaria, quien además consideró que "estas leyes generan conciencia social y nos convertimos en un Estado más pluralista, en el que minorías y mayorías puedan convivir democráticamente". Ivankow informó que "en Tucumán hay ocho parejas esperando que la norma cobre rigor para poder casarse, lo cual seguramente se concretará en las próximas semanas. Precisó que "la primera de estas parejas, que está integrada por Sergio García y Fabio Domínguez (a quienes el pasado lunes el Registro Civil negó el otorgamiento de un turno, debido a que todavía no rige una ley que les permita contraer matrimonio) se casarán apenas se publique la ley, por lo que el INADI organizará un acto especial". Finalmente, Ivankow aseveró que con el resultado de la votación en la Cámara alta "se terminó con el poder hegemónica de la iglesia y se concretó un proyecto que apunta a la diversidad y a terminar con un trato discriminatorio contra minorías que venían siendo postergadas desde hace años". Por su parte, el titular del Registro Civil de Tucumán, Dante Loza, aclaró que en la repartición a su cargo "por el momento solamente una pareja integrada por personas del mismo sexo (la de Sergio y Fabio) se apersonó con la intención de casarse. Entendemos que hay varias parejas más que hicieron consultas en el INADI, pero al Registro solamente fueron a pedir turno estos dos jóvenes, lo cual no se pudo conceder debido a que la ley aún no lo permite", precisó. Además, explicó que el "Registro Civil debe esperar promulgación, reglamentación y publicación de esta reforma en el Código Civil para comenzar a cumplir con la normativa. Seguramente este trámite se cumplirá con celeridad, para que las personas que están esperando para casarse puedan gozar del beneficio del matrimonio igualitario", acotó.
Mansilla justificó su ausencia
El senador por Tucumán del Frente para la Victoria, Sergio Mansilla, quien había opinado en contra del matrimonio homosexual, pero finalmente se ausentó de la sesión, negó que con su actitud haya favorecido la sanción de la normativa que modifica el Código Civil. En una conferencia de prensa, brindada ayer en la Casa de Gobierno, el parlamentario oficialista aseguró que estaba en contra de la iniciativa y que no estuvo en su banca en el momento de la votación en la intención de no dar quórum para hacer caer la sesión
"Las directivas de los que estábamos por el 'no' era no dar quórum en el recinto, por lo menos hasta que vuelvan los senadores que están en China y participen algunos senadores que dieron parte de enfermo. Personalmente manifesté al bloque mi posición, me pidieron que diera quórum y manifestara mi posición: les dije que no podía hacerlo", explicó.
Visiblemente afligido por las críticas que recibió por su "faltazo", Mansilla defendió su postura asegurando que "algunos medios dijeron que con mi ausencia se facilitó la aprobación de la ley, y eso no es así. Hay que pensar en aquellos que se sentaron, dieron quórum y votaron en contra", argumentó.
Decepción en la Iglesia local
El vicario general de la Arquidiósesis de Tucumán, monseñor Melitón Chávez, expresó la decepción de la Iglesia Católica en Tucumán por la sanción de la reforma al Código Civil que facilitará el casamiento entre personas del mismo sexo. En declaraciones radiales, el prelado admitió que el resultado de la votación "era algo previsible, que iba a ser de forma muy ajustada, no tanto por el sentimiento de la gente en general, sino por la cuestión política detrás de todo esto, que se ha visto con tanta claridad". En este sentido, recordó, sin dar nombres, que "se sabía que eran muchos los (senadores) que habían anticipado su voto en contra de la ley, pero en su momento no estuvieron, para favorecer a los otros. De hecho, quizás esa sea un poco la decepción que haya", acotó. Chávez consideró que la aprobación de esta norma "nos demanda como Iglesia cargar las tintas sobre la formación de nuestros dirigentes en general, de la dirigencia política, en los medios de comunicación, en los medios sindicales". En el mismo tono, cuestionó "los manejos de los políticos con todas estas chicanas que se han hecho, la gente que se dejó comprar o amedrentar políticamente para estar o no (en el recinto). Esa conciencia hay que modificar", enfatizó.
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