Tucumán dice que no hay contaminación, Santiago descree

Estudios realizados en cursos de agua tributarios de la cuenca Salí-Dulce, sostienen que se hallan en buenas condiciones. En la provincia vecina desconfían de empresarios y advierten con cortes de ruta.
En el marco de las desavenencias suscitadas con Santiago del Estero por la contaminación ejercida en la cuenca Salí-Dulce, de acuerdo a tres monitoreos realizados por personal técnico de la Dirección de Recursos Hídricos y de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente de Tucumán, el estado de los ríos Marapa, Matazambi y desembocadura en el embalse de Las Termas se hallan en buenas condiciones en cuanto a su calidad físico-química.

"Un parámetro biológico importante es que las mediciones han demostrado buenos tenores de oxígeno en el agua, lo que se traduce en la presencia de numerosas especies ictícolas como palometas, percas, sábalos y otras especies menores", indicó Alfredo Montalván, titular del organismo aludido.

Así también, resaltó el funcionario que en el último control realizado el 8 de marzo pasado "los niveles de oxígeno en agua son compatibles con la vida ictícola observada. Con el fin de mantener los caudales ecológicos para la época y los niveles de oxígeno, también se está erogando desde el dique El Cadillal a razón de ocho metros cúbicos por segundo, que contribuye a la calidad físico, química y biológica de las aguas en el río Salí".

Más allá de los estudios llevados a cabo (con la debida aclaración que fueran instrumentados en un período donde aún no inicia la zafra tucumana), persiste en la provincia vecina malestar y preocupación por lo que pueda deparar la actividad industrial en su máxima expresión en razón de los posibles perjuicios al equilibrio ecológico de la zona en cuestión.

En tal sentido, el intendente de Termas de Río Hondo, Miguel Mukdise, señaló que "no hay nada alentador que nos indique una solución para (el problema de) la vinaza" y aseguró que "la gente está muy molesta y ya piensa en cortar rutas", según dio cuenta el sitio Nuevo Diario.

Mukdise realizó estas declaraciones días después de recibir una invitación de los propietarios del ingenio Santa Bárbara, quienes lo citaron con el objetivo de que conozca el estado de los piletones que acumulan la vinaza, principal residuo de la producción de bioetanol y que temen que sea arrojada a la Cuenca Salí-Dulce, y los avances en las obras anti-contaminación.

"Ellos me aseguraron que no arrojan vinaza, pero tienen piletones donde es almacenada. Pero lo que yo no sé es adónde va ir a parar después toda esa vinaza acumulada, más la que van a producir”, estimó.

Al no percibir avances de las industrias tucumanas para menguar los efectos nocivos sobre el ambiente hidrológico de la Cuenca, el jefe comunal termense consideró que "la única solución es ver la factibilidad de crear un 'vinazoducto' que pueda llegar a suelo santiagueño, especialmente en zonas donde realmente haga falta fertilizar".

Finalmente, el intendente Mukdise demostró su contrariedad al expresar que "yo no le creo al empresario tucumano", sostuvo acerca de la vinaza que los ingenios acumulan de la producción anterior y comentó que "la gente está muy molesta y ya habla de cortar rutas y no dejar pasar los camiones tucumanos", aseguró como una forma de advertencia a futuro.

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