Tucumán aporta conocimientos para el desarrollo tecnológico con alcance mundial

La UNT y el Instituto de Investigaciones Aplicadas suscribieron un convenio de cooperación académica y profesional. El CEO de la empresa destacó los avances científicos y tecnológicos en el país y su penetración en los mercados internacionales. Diseño de satélites, centrales nucleares y equipamiento médico.
En el imaginario colectivo argentino se asentó la idea, fundada en la cosecha de años de una supuesta involución en materia tecnológica, que toda aquella iniciativa desarrollada al respecto a nivel nacional contaba con muy pocas expectativas de generar confianza y por ende los réditos que surgían de ello eran escasamente valorados.

Al tener en cuenta lo anterior, la propuesta que data desde hace unas tres décadas atrás y concretada por el Instituto de Investigaciones Aplicadas (INVAP) tuvo como objetivo contrarrestar esta imagen negativa del enfoque científico y colocar a la Argentina en una posición destacada en la órbita internacional en relación al diseño y construcción de sistemas tecnológicos complejos. Por este motivo, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) firmó en la jornada de ayer un convenio de cooperación con el INVAP, resaltando, de este modo, el vínculo de años entre ambas instituciones. En tal sentido, cabe mencionar que uno de los pilares de la radioquímica en Argentina, Renato Radiccela, fue presidente del directorio de la empresa y egresado de la Casa de Estudios tucumana.

Además, el Instituto de Luminotecnia de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (FACET) se encargó de diseñar un complejo sistema de iluminación para el área donde INVAP construye los satélites y con frecuencia encarga trabajos al Departamento de Electricidad, Electrónica y Computación de la facultad.

Durante el acto protocolar, llevado a cabo en el Centro Cultural Eugenio Flavio Virla y al que asistieron el rector de la UNT, Juan Cerisola, la vicerectora, Alicia Bardón y el decano de la FACET, Sergio Pagani, se declaró Visitante Ilustre al CEO de la firma (con sede en la provincia de Río Negro) Héctor Otheguy.

Cualidades de la empresa

El referente del INVAP indicó que la misión que persigue la institución se basa en el desarrollo de tecnología de avanzada en diferentes campos de la industria, la ciencia y la investigación aplicada, creando paquetes tecnológicos de alto valor agregado tanto para satisfacer necesidades nacionales como para insertarse en mercados externos a través de la exportación.

Según lo manifestado a EL SIGLO por Otheguy, el capital total de la empresa le corresponde a Río Negro y comparte el control con el Estado Nacional a través de la Comisión Nacional de Energía Atómica. "La empresa vive de lo que vende (su facturación ronda los mil millones de pesos anuales), si prometemos un radar y no lo terminamos, no cobramos. De este modo nos diferenciamos de un instituto de investigación que no tiene ese objetivo, y además está inmerso dentro de un presupuesto nacional o provincial, o bien universitario (como es el caso del CONICET) pero no tiene una necesidad inmediata de producir resultados", aclaró el gerente general de la entidad. Asimismo, indicó que esa diferencia es la que se sustenta "entre la ciencia básica y la tecnología, que apunta a un producto pensando en un mercado, en una aplicación. En cambio, la ciencia básica es más a futuro, son líneas que uno investiga, genera conocimiento, forma gente con el método científico, lo cual es muy importante también. Pero ambos aspectos resultan complementarios, no una cosa por sobre la otra, ya que los dos hacen falta", puntualizó Otheguy.

Vale indicar que entre las principales actividades del INVAP figuran aquellas centradas en las áreas Nuclear; Aeroespacial, Gobierno y Defensa; Industrial y Sistemas Médicos. A su vez, el instituto diseñó y fabricó varios reactores de investigación y producción de radioisótopos en distintos lugares del mundo, satélites de baja órbita para la observación terrestre, diversas plantas industriales, sistemas de radar y centros de terapia radiante.

"Los trabajos nuestros han sido desarrollados para el mercado del mundo árabe, los países como Argelia, Egipto son clientes desde hace mas de 30 años y el hecho que nos sigan comprando a nosotros significa que están conformes con la calidad de los trabajos efectuados. En Argelia hicimos un centro nuclear de investigación (planta), mientras que en Latinoamérica hemos exportado equipamiento médico de origen nuclear a Venezuela, Bolivia y Colombia", ejemplificó el CEO de la empresa.

Demanda académica/profesional

De acuerdo a lo señalado por Otheguy, en lo que concierne al área Nuclear, la cartera internacional de INVAP abarca desde el diseño y construcción del reactor de investigación "OPAL", en Australia, hasta una planta de producción de radioisótopos en El Cairo, Egipto, pasando por el sistema de almacenamiento en seco de combustibles gastados de la central nuclear de Embalse, Argentina.

Además, con tres satélites diseñados y construidos ya puestos en órbita, hoy es la única empresa latinoamericana con capacidad de generar proyectos satelitales completos, exceptuando el lanzamiento (puesto que los cohetes para la propulsión del satélite son diseñados y fabricados en los Estados Unidos por la NASA). La firma construye satélites geoestacionarios de telecomunicaciones, desarrolla radares secundarios para el control del tránsito aéreo y se encuentra ejecutando el prototipo de un radar primario de defensa 3D para la Dirección General de Fabricaciones Militares.

Otheguy, más allá de exaltar las potencialidades de la empresa, principalmente por su contribución a la productividad científica y la posibilidad de generación de puestos de trabajos en estas áreas estratégicas, hizo hincapié en el nivel académico y profesional de aquellos que optan por esta labor.

"En este momento, la producción de gente en las ciencias duras no está de acuerdo con la demanda, lo cual nos preocupa un poco porque vamos a tener más dificultades de conseguir talento para lo que necesitamos, es decir, jóvenes para formar. Pero, por otro lado, a uno lo pone contento el hecho de que haya una actividad industrial que además ha dado ingenieros técnicos y profesionales. En los últimos cinco años duplicamos la cantidad de personal en la empresa (llega a 900 profesionales). Pero empezamos a ver algún tipo de nubarrón en el futuro en cuanto a tener la cantidad necesaria", adujo el gerente general del INVAP. Sin embargo, estimó que tal situación podrá revertirse "en la medida que se dé a conocer que hay una empresa que se puede quedar en el país y competir internacionalmente, esa será la mejor manera de entusiasmar a los jóvenes para que revean los que tengan un poco de vocación hacia esta profesión".

"Hay toda una política del Gobierno nacional en Ciencia y Tecnología que en 40 años que tenemos de experiencia nunca ocurrió eso, por eso somos muy optimistas y con buen fundamento en que, si esto continua, cada vez habrá más demanda de todo tipo de profesionales en las especialidades de las áreas duras", aseguró Otheguy.

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