Era trucha la carta hallada en la Terminal

La carta encontrada el martes a la tarde en el baño público de mujeres de la terminal de ómnibus de Santa Rosa, no pertenece a Sofía Milagros Viale, tal cual se presumía. Así lo determinó la pericia caligráfica realizada al escrito y que fue comparado con la letra de la menor.
Para cotejar los manuscritos, desde el Ministerio Público Fiscal de General Pico se enviaron varias hojas de la carpeta que Sofía llevaba a la EPET 2, donde cursa primer año.

"Nos confirmaron que la carta no es de Sofía", dijo la fiscal Noelia Afonso, tras recibir los primeros informes desde la ciudad capital. Según se pudo saber, las oraciones escritas en la carta dejada en la terminal tiene letras "más redondeadas" y a simple vista tenía notables diferencias con la letra de la joven piquense.

Los especialistas determinaron que la carta pudo ser escrita por una persona de más edad, por la forma en que fue redactada y el dibujo de las palabras. Tampoco pertenece a Sofía Viale la frase que fue escrita en una de las puertas del baño, y que fue también peritada.

La confirmación que la carta era trucha no pareció sorprender a los investigadores, que tras conocerse el hallazgo mantuvieron un clima de escepticismo sobre el escrito a pesar que aún faltaban las pericias caligráficas. Es que desde hace días, se han generado una continuidad de datos en Santa Rosa, vinculados a supuestos lugares donde habría estado Sofía Viale, que resultaron todos falsos, con allanamientos que arrojaron resultados negativos.

Por eso, no se descarta que agentes externos a la causa estén operando para desviar la búsqueda o tratar de confundir a los pesquisas locales para mantener cautiva a la menor. Esa posibilidad eriza a los investigadores por esconder algún rasgo que esté impidiendo avanzar en el esclarecimiento del paradero por esconder la hipótesis algún lado oscuro que no se quiere indagar.

Foja cero.

Tras conocerse la falsedad de la carta, se reconoce que la investigación para dar con el paradero de la jovencita está "cada vez más complicado", por la falta de pruebas e indicios firmes sobre el rumbo que pudo tomar Sofía Viale tras desaparecer el viernes 31 de agosto. Aunque se mantiene una comisión policial en Mendoza, de donde surgieron datos sobre un posible traslado de la menor hacia esa provincia en compañía de un joven adulto, tampoco se avanzó sobre testimonios creíbles que aporten pistas firmes para ser localizada Sofía en Mendoza.

Una fuente judicial indicó ayer que no sería descabellado llevar la investigación a "foja cero" y reconstituir desde el inicio cada paso. La idea se basa en la falta de precisión o medias verdades que existen en los primeros testimonios que surgieron tras la ausencia de Sofía, de donde podrían surgir algún dato nuevo. En esa lógica tampoco escapa el entorno familiar, cuyas declaraciones iniciales dejaron huecos incomprensibles.

A más de 40 días de la desaparición de Sofía, y tras el impulso inicial para hallarla con rapidez en la ciudad, una atmósfera de desconfianza interna rodea la causa y hasta están bajo la lupa algunos operativos realizados que tuvieron resultados paupérrimos, con incautación de elementos que no tenían nada que ver con la causa y que llevó la investigación hacia un laberinto.

El único indicio con cierto grado de veracidad podría surgir del análisis de los cabellos encontrados en el automóvil de la abuela materna de Sofía, estudio cuyos resultados aún no se conocen.

El vehículo que fue incautado en ese momento es un VW Voyage, al cual Sofía "nunca subió", según la abuela, pero la madre recordó días después que la chica sí había viajado en ese automóvil. Una contradicción de las tantas que tiene el caso.

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